Jordi Cruz prepara un restaurante donde comer por 50 euros junto a Àbac

Jordi Cruz prepara un restaurante donde comer por 50 euros junto a Àbac

Jordi Cruz prepara junto a Àbac un nuevo restaurante de cocina catalana tradicional más ligera, ubicado en un palacete modernista y con precios entre 50 y 70 euros.
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Jordi Cruz prepara un nuevo restaurante de cocina catalana junto a Àbac
Sábado, Octubre 17, 2026 - 14:00

Jordi Cruz quiere acercar su cocina a otro público sin alejarse demasiado de casa. Literalmente. Su próximo restaurante abrirá en el número 11 de la avenida Tibidabo, justo al lado de Àbac, el establecimiento con tres estrellas Michelin que ha convertido al cocinero en uno de los grandes nombres de la alta gastronomía española.

La diferencia estará, sobre todo, en el concepto. Frente a la complejidad técnica y al menú degustación de alrededor de 300 euros de Àbac, el nuevo proyecto se moverá entre los 50 y los 70 euros por persona y recuperará recetas tradicionales catalanas interpretadas con una mirada contemporánea.

El propio Cruz ha adelantado una filosofía basada en una “cocina tradicional catalana menos calórica, más ligera”. Entre los ejemplos ya planteados aparece un fricandó elaborado con carne madurada e infusionada con moixernons, uno de esos platos profundamente ligados al recetario catalán que aquí pasará por el filtro técnico del chef.

Un restaurante dentro de un palacete modernista

El escenario también será protagonista. El restaurante ocupará una de las Casas Josefa Orpí, conjunto modernista proyectado en 1910 por el arquitecto Antoni Millàs i Figuerola en la avenida Tibidabo.

Se trata de una torre unifamiliar aislada y rodeada de jardín, con sótano, planta baja, primera planta y ático. El inmueble pertenece al Grupo Àbac y ya figuraba dentro del proyecto de ampliación del hotel, aunque hasta ahora había tenido otros usos internos.

La nueva apertura ampliará un grupo gastronómico en el que también se encuentran Àbac, Ten's, Angle y Atempo. La trayectoria de Cruz ha estado estrechamente vinculada a la combinación entre técnica y memoria. En una entrevista con Excelencias Gourmet, el chef recordaba precisamente cómo empezó a cocinar siendo niño reproduciendo junto a su abuela unas judías con patatas, mucho antes de las estrellas Michelin y de su llegada a Àbac.

Esa búsqueda entre historia y cocina también apareció en su participación en Madrid Fusión, donde Jordi Cruz construyó un menú alrededor del tiempo, la memoria y el producto, demostrando que la recuperación del pasado forma parte desde hace tiempo de su lenguaje culinario.

La alta cocina vuelve a mirar al recetario popular

El movimiento de Cruz encaja además con algo que está ocurriendo entre algunos grandes cocineros de Barcelona: después de conquistar la alta gastronomía, vuelven a mirar hacia platos más directos y reconocibles.

Este mismo año, los hermanos Torres cambiaron temporalmente el lenguaje de las tres estrellas por bravas, torreznos y barra de mercado con Parada Torres. Y propuestas como Gresca llevan años demostrando que técnica, producto y una cocina aparentemente sencilla pueden convivir sin necesidad de la liturgia del gran menú degustación.

La cocina catalana tradicional también atraviesa un momento de reivindicación. Historias como la de Can Lluís, histórico restaurante del Raval cuya memoria llegó incluso a la Berlinale, recuerdan hasta qué punto fondas, casas de comidas y recetarios familiares forman parte del patrimonio gastronómico de Barcelona.

Por ahora, el nuevo restaurante de Jordi Cruz no tiene nombre definitivo ni fecha de inauguración anunciada. Tampoco se conocen todavía la carta completa ni el sistema de reservas. Desde Àbac aseguran que el proyecto se está desarrollando “a fuego lento”.

Lo que sí está claro es el cambio de registro: menos ceremonia, un precio muy inferior al de Àbac y la cocina catalana como punto de partida. Jordi Cruz no abandona la alta cocina; simplemente prepara una puerta de entrada diferente a su universo.

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