Berasategui entra en las aulas: así cambia la formación gastronómica en España
El Barcelona Culinary Hub inicia una nueva etapa tras su alianza con Planeta Formación y Universidades y la incorporación directa del chef Martín Berasategui, uno de los nombres más influyentes de la alta cocina internacional.
El centro pasa a operar bajo la marca Barcelona Culinary Hub by Martín Berasategui, en una reformulación que no se limita al nombre, sino que redefine el modelo académico desde la base: más técnica, más oficio y una exigencia que no admite concesiones.
El legado de Berasategui entra en las aulas
El eje del proyecto es claro: trasladar a la formación la experiencia acumulada durante décadas en la alta cocina.
La metodología incorporará de forma estructural los principios que han definido la trayectoria de Berasategui: respeto absoluto al producto, precisión técnica y una disciplina basada en la repetición y la excelencia.
La dirección técnica estará en manos del chef Philippe Labbé, colaborador cercano del cocinero vasco, que será el encargado de convertir esta filosofía en práctica diaria dentro de las aulas.
Una escuela conectada con la realidad del sector
El Barcelona Culinary Hub, adscrito a la Universitat de Barcelona, mantiene una oferta formativa amplia que abarca desde formación profesional hasta grados universitarios y posgrados en áreas como: alta cocina, pastelería, panadería y gestión gastronómica.
La clave de esta nueva etapa está en reforzar el vínculo entre formación y realidad profesional. No se trata solo de aprender técnicas, sino de entender el oficio desde dentro.
Durante la presentación oficial, celebrada en L’Hospitalet de Llobregat, se evidenció ese enfoque práctico: autoridades e invitados recorrieron las cocinas del centro, observaron a los alumnos en pleno servicio y probaron sus elaboraciones.
Una escena que no busca impresionar, sino demostrar.
Formación global para un sector en transformación
Desde su creación en 2022, el Barcelona Culinary Hub ha desarrollado un perfil internacional, con estudiantes procedentes de más de 40 países.
La incorporación de Berasategui refuerza ese posicionamiento global, consolidando el centro como un referente en la formación gastronómica superior. Pero el cambio va más allá de la cocina.
El proyecto mantiene un enfoque transversal que combina creatividad culinaria y gestión empresarial, adaptándose a un sector que ya no se limita al restaurante tradicional y que exige perfiles capaces de moverse entre la cocina, el negocio y la innovación.
La revolución está en la unidad
Más allá del rediseño académico, el anuncio tiene una dimensión personal para Berasategui.
“Este proyecto es un sueño hecho realidad… es el legado que quiere dejar un cocinero que ya lleva 50 años en el oficio”, afirmó durante su intervención.
El chef subrayó la importancia de conectar generaciones: transmitir conocimiento sin perder la frescura del talento joven.
Y cerró con una idea que resume toda la filosofía del proyecto: “La revolución está en la unidad”.