Turismo Gastronómico: Tipologías y Subtipologías
El turismo gastronómico es una palanca de la agenda turística y sigue siendo una prioridad para la ONU Turismo. Lo avala su crecimiento proyectado del 14 % anual en distintos estudios, genera del 30 % al 50 % del gasto turístico mundial en un destino de turismo gastronómico sostenible, pero ¿cuáles son sus principales tipologías y subtipologías?
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Tipologías y subtipologías de gastronomía.
La gastronomía y su patrimonio cultural tienen gran importancia como motivo principal de desplazamiento a nivel global, en el gasto turístico mundial y en los beneficios que aporta para coadyuvar al desarrollo sostenible de los destinos turísticos y sus comunidades receptoras, que hacen necesaria la interpretación, identificación, definición y reconocimiento del turismo gastronómico como una tipología genérica turística y no solamente un turismo específico o subtipología, como había sido considerado.
A continuación, se enlistan las diferentes tipologías de turismos genéricos y subtipologías de turismos específicos que emergen de la gastronomía y su Patrimonio Cultural Material, Natural, Inmaterial y Mixto (patrimonio gastronómico) como principal motivación de desplazamiento, aunque estas se podrán modificar y tener mayor o menor relevancia de acuerdo a los recursos, biodiversidad y atractivos del territorio, región, espacio o destino, al número de visitantes que atraen de acuerdo a las demandas y motivaciones que satisfacen.

Turismo de comida (Food tourism):
Relacionado con el deseo de experimentar un tipo particular de comida y/o bebida, el producto o atributos de una región específica o incluso de probar los platos de establecimientos particulares y/o singulares. Su principal atractivo se basa en los ingredientes, productos locales, alimentos y bebidas preparados, insumos y elementos para su transformación y la comida ya preparada con platillos de la región o singulares, siendo esta la principal protagonista.
Entre las actividades que prefieren se encuentran las visitas a establecimientos de chocolatería, panadería y heladería, degustaciones de productos artesanales locales y preparados por prestadores de productos, servicios, cocineros y/o chefs famosos locales para interactuar con ellos.
Turismo culinario (Culinary tourism):
Además de comprar y consumir alimentos locales, observa e investiga el proceso de producción de alimentos (de la agricultura a las escuelas de cocina). El turismo culinario contribuye a mejorar la experiencia a través de la comida en el destino, siendo la alimentación consciente el motivo para seleccionar establecimientos de alimentos, bebidas y restaurantes emblemáticos como el Asador Etxebarri, el mejor restaurante del mundo de 2026.
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Los visitantes muestran preferencia por un cierto tipo de oferta gastronómica, como los shows de cocina en vivo (show cookings) ofrecidos en restaurantes y/o sitios especiales, experiencias en tours culinarios con guía para conocer las preparaciones tradicionales basadas en la historia y las costumbres locales, los "Food Walks", que son experiencias culturales guiadas para conocer los mejores lugares emblemáticos, chefs famosos y reconocidos por guías internacionales, mercados y destinos que representan la historia de la gastronomía local.
Buscan comer en sitios locales auténticos de cocineras tradicionales, lugares secretos para comer y disfrutar de la gastronomía local; buscan obtener experiencias memorables para compartir en sus redes sociales, desean aventuras de street food (comida callejera) y van a un restaurante o bar famoso clandestino o misterioso. También visitan fábricas de alimentos y bebidas, participan en degustaciones de vinos/cervezas/mezcales/licores, entre otras bebidas.
Turismo para cocinar (Cooking classes):
Los viajeros que demandan este tipo de turismo generalmente quieren vivir una experiencia gastronómica única. Son viajeros de rutas transatlánticas y transpacíficas con el fin de visitar destinos que ofertan experiencias, para algunos exóticas e intrépidas, que sean capaces de activar todos sus sentidos.
Algunas de las actividades son: clase de cocina y almuerzo en un caserío con visita al mercado local; actividades y clases de cocina tradicional para aprender a preparar los mejores platos de la cultura local. Buscan técnicas, utensilios, productos, ideas e incluso rituales relacionados con la cosmovisión y sincretismo de las comunidades receptoras.
Las clases de cocina pueden ser impartidas en los entornos rurales y urbanos, ya sea en una casa particular con cocina, restaurantes, hoteles, resorts, talleres en granjas, explotaciones agrícolas, escuelas y universidades de gastronomía, museos, centros interpretativos, espacios culturales..., dependiendo de los platillos, la cultura, las instalaciones y los precios.

Turismo gourmet (Gourmet tourism):
A este pertenecen los amantes de probar comida gourmet, alta cocina o cocina refinada local, como motivo fundamental de sus experiencias gastroturísticas prioritarias. Desean tener experiencias aspiracionales de estatus y alto poder adquisitivo en restaurantes con chefs famosos, con mayor categoría, distintivos o certificaciones de calidad internacional de cocina y servicio al cliente.
El turismo gourmet aprecia las comidas con ingredientes y productos de alta gama por su procedencia, vulnerabilidad o complejidad de producción, principalmente artesanal. Los productos conocidos como gourmet de alta gama o, en algunos casos, delicatessen, son difíciles y costosos de adquirir fuera del territorio o entorno de producción. Como ejemplos tenemos: caviar almas, azafrán iraní, carne wagyu (Japón), kopi luwak (café de civeta), trufa blanca de Alba, melón yubari, setas matsutake, queso pule de leche de burra.
Busca involucrarse y experimentar un lugar o área geográfica con todos los sentidos. Tiene definidos algunos productos de preferencia: productos agrícolas e ingredientes del territorio con sellos de calidad mundial como Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP), Denominaciones de Origen (DO), productos orgánicos y biodinámicos certificados. Exigen protocolos especiales y un servicio profesional.
Enoturismo o turismo enológico (Wine tourism):

Este tipo de turismo es demandado por los viajeros que desean tener experiencias en entornos rurales con paisajes de viñedos, por lo que visitan destinos enológicos, rutas, itinerarios, tours..., para conocer regiones vitivinícolas, aprender acerca de la arquitectura de las bodegas, tener vivencias hedonistas y emociones relacionadas con la cultura del vino que incluyen su proceso de elaboración, desde la recogida de la uva hasta su embotellamiento, con degustación de los vinos en los entornos naturales de las bodegas y/o viñedos.
Les gusta disfrutar de experiencias inmersivas como el pisado de uvas o la poda manual de los racimos de uvas. Gustan de hacer compras de vino, souvenirs, artesanías relacionadas con el arte del vino, comer en lugares de comida típica o regional donde utilicen sarmiento, ir a spas o termas, visitar museos, monumentos, parques temáticos, bares, pubs y discotecas, entre otras actividades en el destino. En función de su interés en el vino, existen varias clasificaciones de enoturistas: "Sin conocimientos específicos de vino", "Bebedores de vino ocasionales", "Principiantes en vino", "A la moda", "Amantes del vino" y "Expertos en vino".
Turismo enogastronómico (Food and wine):
Es una de las subtipologías de turismo específico con mayor crecimiento y potencial a nivel mundial, ya que consume vinos y comida en entornos de naturaleza, rurales, urbanos y mixtos, pues la persona que visita un viñedo en el entorno de naturaleza o rural posiblemente se hospede en una ciudad cercana en la cual deseará también beber los vinos locales.
Agroturismo (Agrotourism):

Es el visitante al que le atrae el territorio y la riqueza agrícola de su biodiversidad para poder realizar actividades turísticas respetando la naturaleza, la historia, cultura y cosmovisión de su comunidad. Desea visitar explotaciones agrarias y vivir actividades, experiencias, productos, rutas..., en espacios y entornos rurales con el atributo de naturaleza.
Algunas de las actividades que demandan son convertir la comida y bebida en una gastroexperiencia y su asociación a un consumo sostenible y de proximidad. Hacer parte del proceso, ver dónde crecen y de dónde provienen los ingredientes con los que se preparan los platillos y bebidas que consumen. Por ejemplo: realizar labores agrícolas para cocinar alimentos y elaborar bebidas con los mismos ingredientes que se han recolectado; consumir alimentos y bebidas emblemáticos del campo, recoger uva y elaborar vinos; ir en búsqueda de trufa negra o blanca; visitar festivales de productos específicos, conocer olivos y participar en todo el proceso de recolección, elaboración y consumo; visitar rutas como la del tequila en Jalisco o la del cacao en Tabasco y Chiapas (México), la del paisaje cultural cafetero en Colombia, entre otras actividades.
Generalmente, estos viajeros son atendidos por los mismos dueños de la finca donde se llevan a cabo actividades agrícolas tales como: horticultura, floricultura, huerta, huerta ecológica y las actividades de ganadería, donde el cliente interactúa con vacas, terneros, gallinas y muchas otras labores del caserío, hacienda, rancho, finca...
Turismo gastronómico (Gastronomic tourism):
Aquí los viajeros desean vivir, por medio de la gastronomía, la cultura del territorio o destino que visitan. Buscan experimentar sensaciones y emociones con adrenalina, pues viajan por mucho más que comer o beber. Algunas de sus principales motivaciones son combinar experiencias culinarias y culturales con visitas al destino y sus alrededores en tours gastronómicos, visitas a mercados, fábricas, granjas, museos, productores de comida, bebida, artesanías; tours nocturnos de cerveza, tapas, vino e itinerarios de barrios y lugares emblemáticos, comida ancestral con ingredientes auténticos, bebidas y/o vinos de la región con música o folclore tradicional.
Para este tipo de turismo es sumamente importante la seguridad física, sanitaria y alimentaria. El turista es un turista con un alto nivel cultural, en ocasiones con posición social y económica media-alta, respetuoso de las comunidades, sus costumbres, patrimonio, tradiciones y el medio ambiente del territorio que visitan, por lo que da gran valor a productos de regeneración con economía circular.
Turismo gastronómico sostenible (Sustainable gastronomic tourism):
Integra a aquellos viajeros que buscan restaurantes para conocer gente nueva y socialmente responsable. Se identifican al consumir con la filosofía del movimiento italiano de Slow Food «Kilómetro Cero», productos del arca del gusto y baluartes o Farm to Table (comprar los alimentos directamente a los productores en un radio inferior a 100 kilómetros). Se tiene el deseo de convertir la comida en una gastroexperiencia y su asociación es hacia un consumo sostenible y de proximidad.
Permite valorar los platillos y bebidas estratégicos elaborados con ingredientes e insumos de la zona, ya que contribuyen a una alimentación sostenible y solidaria con las comunidades receptoras. Buscan la manera de generar impactos positivos en el destino y en las comunidades receptoras para coadyuvar al desarrollo sostenible, pues la gastronomía y sus cadenas alimentarias de producción, suministros y valor tienen relación directa e indirecta con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Exige el disfrute de la alimentación de manera biosegura, inocua, saludable, nutritiva, funcional, sabrosa; y del Patrimonio Gastronómico Mundial Cultural, Natural, Inmaterial.
Turismo industrial y gastronómico (Industrial and gastronomic tourism):
es un tipo de turismo que implica visitas guiadas a fábricas, establecimientos, espacios... de industrias alimentarias en activo y al patrimonio histórico industrial, ofreciendo a los visitantes una experiencia relacionada con los productos, procesos de elaboración, la historia de la empresa y sus actividades. Las visitas a empresas y el patrimonio histórico industrial ofrecen a los visitantes una experimentación lúdica del saber hacer y los productos de las empresas. Se trata de una oferta turística y educativa diferente dirigida a toda la familia.
Turismo creativo y gastronómico (Creative and gastronomic tourism):
implica a los turistas y lugareños en la creación del producto turístico y gastronómico (co-creación). Los turistas creativos comparten los mismos valores basados en principios éticos, autenticidad, saber hacer, permanente formación, experiencias y tendencias; quieren experimentar la cultura local participando activamente en actividades artísticas y creativas; combinan diferentes tipos de turismo durante un mismo viaje.
Son exclusivos en su forma de viajar. Una vez que han experimentado el turismo creativo, ya no quieren viajar de forma convencional. Es un turismo de calidad dotado de un alto valor añadido y poder adquisitivo.
Turismo regenerativo y gastronómico (Regenerative and gastronomic tourism):
Es un turismo solidario con las comunidades y destinos resilientes, que han pasado por una situación que los degeneró o impactó de manera fuerte y tuvo consecuencias negativas. Este tipo de turismo busca experimentar la cultura del destino a través de su gastronomía típica con experiencias interactivas, inmersivas y educativas.
Su prioridad es el aprendizaje de la cultura, cosmovisión, usos y costumbres ancestrales locales, así como las actividades basadas en experiencias transformadoras, viajes espirituales y senderismo en los entornos rurales con el atributo de naturaleza en sus recorridos y un consumo consciente de alimentos y bebidas al valorar los sistemas vivos y su biodiversidad.
El turismo regenerativo prefiere viajar por sus propios medios y no en tours o de manera masificada, con la finalidad de evitar el intermediarismo económico, para colaborar e interactuar de manera respetuosa y directa con las comunidades receptoras. Valora mucho las experiencias emocionales, memorables, pedagógicas, únicas, hiperpersonalizadas y, ante todo, auténticas con la historia viva del destino o país, que sorprendan sus sentidos, estimulen sus órganos sensoriales o receptores, por lo cual visitarán cada vez más destinos resilientes. Resalta ante todo la importancia de planificar con base en la oferta que se puede desarrollar con el inventario y su patrimonio material e inmaterial del territorio y el respeto a su naturaleza y sistemas vivos.
Las tipologías y subtipologías con mayor potencial para dinamizarse en los próximos años serán las que se desarrollen en el entorno rural, siendo prioritarios el agroturismo, enoturismo, turismo enogastronómico, turismo gastronómico sostenible y el turismo regenerativo y gastronómico por los beneficios a la biodiversidad, patrimonio gastronómico, cambio climático, sostenibilidad, seguridad y soberanía alimentaria..., que coadyuven al desarrollo y bienestar del destino.
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