Berenjenas de Almagro, el único encurtido protegido por IGP de España
Castilla-La Mancha tiene mucho de lo que hablar. Si no es de sus paisajes, es de sus fiestas y, si no, de sus sabores. Porque La Mancha es mucho más que vino para quienes tienen Valdepeñas como referencia, o sus miguelitos para quien hace parada obligatoria en La Roda. Este vastísimo territorio guarda otras muchas particularidades gastronómicas, como las Berenjenas de Almagro, el único encurtido de España protegido por una Indicación Geográfica Protegida (IGP).
La berenjena “de Almagro” es el fruto predilecto de los campos de Calatrava y cuenta con protección específica tanto para el producto vegetal como para su elaboración. La IGP, reconocida desde 1994, ampara la producción de siete municipios de la provincia de Ciudad Real y cuenta con su propio Consejo Regulador.
Este encurtido se comercializa principalmente en conserva y es uno de los productos más característicos de la gastronomía manchega.
¿Qué las hace tan especiales?
Principalmente, llaman la atención por su pequeño tamaño, perfecto para comerlas prácticamente de un par de bocados y dejar paso a la siguiente. Después de su recolección, las berenjenas se someten a un proceso de elaboración tradicional que incluye su aliño y, en algunos casos, el conocido “embuchado”, es decir, el relleno de la berenjena antes de sumergirla en esta sabrosa conserva.
¿Cómo se preparan las Berenjenas de Almagro?
Las Berenjenas de Almagro se recolectan cuando todavía son pequeñas y tiernas. Una vez recogidas, se preparan y se cuecen durante entre 5 y 15 minutos, dependiendo de su tamaño y estado de maduración. Después llega uno de los pasos fundamentales: se sumergen en el aliño, donde permanecerán entre 4 y 15 días para adquirir ese sabor tan característico.
En el caso de las berenjenas embuchadas, el proceso continúa después del aliñado. Se realiza un corte en la parte superior y se introduce en su interior una tira de pimiento y un tallo de hinojo, que funcionan como relleno y aportan buena parte de su personalidad. En algunas elaboraciones, el pimiento natural se sustituye por pasta de pimiento.
El aliño tradicional combina ingredientes muy reconocibles de la cocina manchega: aceite de oliva, vinagre, sal, comino, ajo, pimentón y agua. Una mezcla sencilla, pero fundamental para conseguir el equilibrio perfecto para la acidez que caracteriza a este encurtido.
La Ruta de la Berenjena de Almagro
El amor por estas pequeñas berenjenas —pero grandes encurtidos y protagonistas de la despensa manchega— ha llevado a Castilla-La Mancha a crear una Ruta de la Berenjena de Almagro. Un recorrido que permite descubrir los municipios vinculados a la IGP y, por supuesto, degustar este producto en sus diferentes formatos.
Pero la ruta va mucho más allá de la gastronomía. El visitante puede aprovechar el recorrido para acercarse a la historia, la cultura y la arquitectura de esta zona de Castilla-La Mancha, mientras descubre algunos de los paisajes más característicos de los Campos de Calatrava.
Estos son los pueblos que conforman la IGP y la Ruta de la Berenjena de Almagro:
Almagro
Aldea del Rey
Bolaños de Calatrava
Calzada de Calatrava
Granátula de Calatrava
Valenzuela de Calatrava
Viso del Marqués
Además, la ruta invita a que, durante el camino entre unos pueblos y otros, el viajero se detenga a contemplar uno de los elementos más singulares del paisaje de la zona: los cerros y paisajes de origen volcánico que salpican los Campos de Calatrava.
Así, una pequeña berenjena encurtida se convierte en la excusa perfecta para recorrer una parte de Castilla-La Mancha, conocer sus pueblos, descubrir su patrimonio y sentarse a la mesa para probar uno de los productos más singulares de su gastronomía.