Durante la temporada estival crece la necesidad de ingerir más líquidos debido a las altas temperaturas y a la apertura de las terrazas de bares y restaurantes que invitan a disfrutar de un refrescante zumo de frutas en buena compañía. Pero, en ocasiones hay cierto desconocimiento en cuanto a las distintas categorías que podemos encontrar de este producto en los supermercados españoles. Para ello, desde Asozumos presentamos una infografía en la que se explican las diferencias entre sus categorías y se ponen de manifiesto otros datos relevantes del sector.
Natural o saborizado, cremoso o líquido, de aperitivo o simplemente como ingrediente de una receta, el yogur ha devenido uno de los elementos esenciales de nuestra dieta diaria, gracias a sus propiedades nutritivas e inconfundible sabor.
España es el primer Estado de la Unión Europea en superficie dedicada a la agricultura ecológica y el interés de los consumidores españoles por este tipo de alimentación continúa en ascenso; poco a poco estos alimentos ganan presencia en la cesta de la compra diaria.
El origen del yogur se sitúa en Turquía aunque también hay quien lo ubica en los Balcanes, Bulgaria o Asia Central. Se cree que su consumo es anterior al comienzo de la agricultura. Los pueblos nómadas transportaban la leche fresca que obtenían de los animales en sacos generalmente de piel de cabra.
El calor y el contacto de la leche con la piel de cabra propiciaban la multiplicación de las bacterias ácidas que fermentaban la leche convirtiéndola en una masa semisólida y coagulada.
Los alimentos congelados conservan hasta seis meses las propiedades nutricionales. Antes de consumirlo debe ver la fecha de expiración.