7 de cada 10 españoles consumen alimentos caducados, ¿por qué ocurre?
Un informe presentado en el 23.º Congreso de la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC) de Seguridad Alimentaria apunta a que el 69 % de los españoles consume alimentos caducados con regularidad.
Asimismo apunta a que se acumulan otras prácticas de riesgo cuando los manipulan. También se desgranan todos los matices que contiene el barómetro de la AECOC.
¿Cómo se mide la seguridad de los alimentos?
El barómetro trata sobre la seguridad de los comestibles, es decir, de todas aquellas relaciones que mantienen los clientes con los productos que adquieren: etiquetado, conservación, etc.
El estudio afirma que los consumidores están interesados en la seguridad alimentaria y que dos tercios priorizan a sanitarios y divulgadores cómo fuente, pero ¿cómo se informan?
Como líder indiscutible —casi un 94 %—, se apunta a la etiqueta como uno de los principales medios en los que los usuarios observan las indicaciones del producto que van a ingerir.
La mayoría de este porcentaje interpreta correctamente la diferencia entre fecha de caducidad y consumo preferente, aunque el estudio afirma que no siempre se traduce en un comportamiento coherente.
Los españoles se rigen por la apariencia y olor de la comida
El 55 % de los usuarios afirma tomar alimentos abiertos si consideran que están en buen estado aparente.
Si bien este comportamiento no presenta amenazas graves con el límite de ingesta preferente, es crucial extremar la precaución con la fecha de caducidad.
El 61 % de los encuestados entiende que el riesgo cero no existe y, en gran medida, comprenden los conceptos básicos relacionados con la seguridad alimentaria. Sin embargo —según el estudio—, se continúan guiando por la apariencia y el olor de los artículos; una costumbre que, gracias a la investigación científica, resulta peligrosa debido a bacterias como la Salmonella spp. o la Listeria monocytogenes, que no presentan rasgos detectables por el sentido humano.
Un tercio afirma que consume alimentos poco cocinados: tortillas, hamburguesas sangrantes, etc. Y es que, a pesar de su sabor atractivo, también se puede incurrir en una práctica imprudente, ya que son comestibles propensos a la proliferación de microorganismos.
¿Cómo nos exponemos a los alimentos caducados?
- Dejar enfriar antes de meterlo a la nevera: casi un 87 % de los españoles realizan esta práctica. Con víveres como el arroz, los microorganismos se replican mucho más rápido bajo ambientes cálidos y húmedos; cuanto menos tiempo pase caliente en un entorno expuesto, menos exposición.
- El 65 % recalienta más de una vez la comida: Cada vez que la comida se enfría y se vuelve a calentar, pasa por la "zona de peligro" (5 °C - 60 °C); mejor asegurarse de que sobrepase los 75 °C por al menos 15 segundos.
- La mitad enfría los productos enlatados en su recipiente abierto: Mejor trasladarlo a un recipiente de vidrio o plástico distinto.
El cambio hacia el consumidor consciente y preocupado por la higiene
En conjunto, el barómetro dibuja el perfil de un consumidor cada vez más consciente, que busca mejor información de los conceptos vinculados a la higiene, aunque mantiene hábitos cotidianos que evidencian la necesidad de seguir reforzando la divulgación y la educación en este ámbito. Por ello, la AECOC creará una guía técnica dirigida al sector con recomendaciones para integrar verificaciones periódicas en los sistemas de seguridad alimentaria, entre otros puntos relacionados.