Panamá: Ruta gastronómica, degustar sabores en el casco histórico

Creado: Lun, 31/03/2014 - 10:36
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Panamá: Ruta gastronómica, degustar sabores en el casco histórico

El Casco Antiguo de Panamá es la historia y el presente de una ciudad que se va restaurando y renovando a pasos agigantados. En ella convive la magia de lo añejo y lo actual, donde las paredes de antiguas construcciones, y las ruinas que ahora se rescatan, parecen querer contar los secretos que guardan sus muros.

Sus calles recién adoquinadas, viejas casonas convertidas hoy en lujosos hoteles o bellos restaurantes, lo convierten en un sitio perfecto para degustar diferentes tipos de comidas y tragos, deleitarse con música y espectáculos variados, o simplemente para recorrer sus calles.

En la Plaza de Francia, por ejemplo, se puede  disfrutar de una hermosa vista del mar y los barcos esperando para entrar al Canal. Es un lugar que todos los días ofrece algo diferente, tanto de día como en las horas nocturnas.

Andando sus centenarias calles de piedra, y entrando por  la  Avenida Central o desde la Cinta Costera, pasando por el Mercado del Marisco, se pueden encontrar los sabores caribeños entremezclados con cerveza artesanal y vinos de varias latitudes, complementado con un toque de aromático café.

Si se persiguen las creaciones de la europea Italia, por los adoquines del Casco se toparán con varios de los locales que albergan los aromas del país de la bota, conservando el toque mediterráneo característico. El Gato Negro, ubicado en la misma entrada del Hotel Casa Nuratti, y El Gato Blanco, justo en la azotea, son dos sitios prodigiosos que ofrecen las delicias de la cocina italiana, acompañada por elaborados vinos.

Para refrescarse en época de verano, aunque igual de delicioso en cualquier época del año,  se ha destinado un helado artesanal creado con una receta antiquísima, traída desde el país de la torre Eiffel. Y caminando un poco más, el transeúnte se topa con una mezcla de charros y tequila del bien portentoso México.

La cocina panameña también se encuentra en varios sitios, y las carimañolas son complemento de platos típicos de esta tierra istmeña. En algunos de los locales, incluso, se ofrecen espectáculos folklóricos  panameños en vivo que varían en cada presentación.

¿Comida de autor? Oh sí. En la Avenida Central, y también hacia la Plaza Bolívar, con una oferta de cinco restaurantes. Allí se ofrecen diferentes menús al aire libre, de cocina internacional, cevichería y postres, todo complementado con las melodías de los alegres músicos que pasan de mesa en mesa.

Un  clásico del Casco Viejo desde hace mucho tiempo es Ego, como le llaman los lugareños al restaurante  Ego y Narciso, que se distingue por la excelencia de la oferta y el servicio. Con mesas en el interior y al aire libre en la hermosa Plaza Bolívar, es un restaurante para los más románticos y para familias por igual. El menú tiene muchas influencias internacionales y aprovecha el acceso de Panamá a los mariscos de alta calidad.

Infinidad de souveniers, como el tradicional sombrero que distingue a Panamá, se pueden adquirir en varias partes del recorrido. Solo hay que continuar caminando hacia el romántico paseo de la Plaza Francia, donde además de las noches de luna y estrellas, la cocina del país galo tiene su rincón. Este incluye una exquisita variedad de platos y tragos con un toque de jazz, donde destaca un tradicional y muy panameño “raspao”: cono de hielo granizado al que se le adiciona jarabe de sabores con el toque de leche condensada y un ingrediente secreto.

También allí se encuentra el Restaurante las Bóvedas, nombre que significa  “mazmorra” en español.  Y es que, cuando se estableció el Casco Viejo, la ubicación de Las Bóvedas era solo eso: una celda de detención de los prisioneros y esclavos. Pero el restaurante ya nada tiene que ver con una celda. Ahora, con asientos en el interior y al aire libre, es popular entre los turistas y panameños  para los almuerzos, cenas o simplemente para beber un buen café.

Al llegar a la amplia Plaza Herrera, sobre todo en las noches de fin de semana, se puede escuchar música contemporánea y degustar platillos variados de cocina internacional, fundamentalmente especialidades de carnes. Tomar una copa de vino como complemento será el toque final.

En el Casco Antiguo o Casco Viejo, espacio colonial contrastante con la ciudad que puja por la modernidad,  las diferentes opciones gastronómicas le harán muy  grata su visita.

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