El melón, la fruta más exitosa del verano español

Creado: Dom, 27/07/2014 - 14:29
Autor:
Categoría

Formando parte de la singular familia de las cucurbitáceas, a la que también pertenecen la sandía o melón de agua, la calabaza y el pepino, el melón tiene sus orígenes en Asia y Africa. Así, en Egipto se encontraron semillas que pertenecían a la época de los faraones y en la India y Tailandia otras cuya antigüedad se estimó en más de 10.000 años. Supuestamente fue en tiempos de Cristo cuando alcanzó las tierras de Grecia e Italia. A España llegó de la mano de los árabes y obtuvo la mejor de las acogidas.
La palabra procede, como cuenta Néstor Luján, del latín tardío “melo”, que es abreviatura del griego “melopepón”, al que se refería Plinio. Como necesitan mucho calor, siempre proceden de países con veranos tórridos y secos, entre ellos los del arco mediterráneo, como España, Italia, Francia, Turquía o Grecia.


“La representación de las delicias terrestres”
San Gregorio lo consideraba “la representación de las delicias terrestres”. Durante el siglo XVI, se tomaba antes de las comidas, al igual que otras muchas frutas. Al fin y al cabo, muchos galenos de la época consideraban esta práctica muy recomendable desde el punto de vista de la salud. Un siglo más tarde, el italiano Panarolli lo calificaba, en cambio, como “un humor pútrido de la tierra”.
Sea como fuere, el melón es una de las frutas más exitosas del verano, y, en España, La Mancha uno de sus principales territorios. Los melones manchegos son una de las  referencias de esta fruta nacional, junto con los que se producen en el Levante. Los del pueblo madrileño de Villaconejos, que cuenta con un Museo del Melón y una popular fiesta en el mes de octubre, están considerados entre los mejores melones de España, a pesar de que es mucha la competencia en la producción de esta fruta, incluyendo la que se realiza en invernadero. Están presentes en el mercado todo el año, aunque la época ideal para consumirlo es la actual, cuando los puestos de melones constituyeron durante mucho tiempo singulares estampas tradicionales, y aun hoy en muchos lugares se sigue manteniendo la tradición.
El Canteloup francés, un melón con tonos azulado-grisáceos y de carne rojiza, es uno de los más conocidos del mundo, junto con el Honeydew o melón de miel, de color amarillo claro y corteza lisa. El Persian o el Ogen (cultivado por vez primera en un kibbutz israelí) son también  conocidos.


Agradable y refrescante
En general, el melón no ofrece valores alimentarios de consideración, pero sí un sabor agradable y carácter refrescante. Al fin y al cabo, su contenido en agua es elevadísimo, en torno al 90 por 100. Su importancia comercial no deja de crecer, ya que exhibe grandes ventajas, como su fácil conservación y transporte a los más alejados rincones del mundo.  En cuanto a tamaños, el melón mediano, es decir, aquel cuyo peso oscila entre los dos y los cuatro kilos, es el que ofrece, en principio, más garantías de calidad.
No obstante, como ocurre con todo, el consumo excesivo de melón también tiene sus riesgos. Un viejo dicho español lo atestigua: “El melón en ayunas es oro, al mediodía plata y, por la noche, mata”
En los fogones, el melón es un ingrediente claramente en alza. Además de su papel estelar como postre, en donde quedan realzadas su suavidad y sus posibilidades estéticas, se ha universalizado a través de diversas recetas, algunas tan dudosas como la del melón con jamón (sobre todo el serrano no resulta una buena pareja de baile), demostrativa de que se le siguen buscando sabores fuertes que lo complementen.
Respecto al acompañamiento líquido en principio, los vinos con la fruta no maridan. Pero habría que ver los platos y con qué ingredientes se han construido. En términos generales, los espumosos o los vinos de aguja podrían ser los acompañamientos más recomendables.
Para disfrutar de esta  fruta, se puede comprar en las fruterías de los supermercados de los grandes centros comerciales,  las boutiques de las frutas que se encuentran en calles céntricas de nuestras capitales y, por supuesto, el comercio tradicional, puesto que el “frutero de la esquina” es siempre el mejor asesor.
Grandes cocineros de nuestro país, tienen recetas con esta fruta. Así, KARLOS ARGUIÑANO, de Zarautz, prepara unos canutillos de hojaldre rellenos de crema de melón. Jordi Roca, del restaurante EL CELLER DE CAN ROCA,  es el encargado de los postres y tiene una deliciosa receta de melón a la plancha con hierbas aromáticas. PANDELUJO, en Madrid, ofrece una fuente de frutas con al menos veinte clases de fruta. En Daroca de Rioja, al lado de Logroño, la VENTA MONCALVILLO, un postre innovador, el melón infusionado en cítricos regaliz y helado de hinojo.Y en la bonita población de Casares, en Málaga, DON GIOVANNI-FINCA CORTESIN, un carpaccio de frutas de temporada que incluye melón.
 
 

Añadir nuevo comentario

Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.