La curiosa dieta de Warren Buffett con 96 años

La curiosa dieta de Warren Buffett con 96 años

A sus 96 años, Warren Buffett sigue sorprendiendo con una dieta de Coca-Cola, McDonald’s y helado que él mismo define como “comer como un niño de seis años”.
Warren Buffett sirve Coca-Cola en un vaso durante una reunión, reflejando uno de sus hábitos alimentarios más conocidos.
Warren Buffett y su conocida afición a la Coca-Cola
Domingo, Noviembre 1, 2026 - 14:00

Warren Buffett nació en Omaha, Nebraska, el 30 de agosto de 1930. En 2026 ha cumplido 96 años y, aunque ya ha dejado la presidencia de Berkshire Hathaway, continúa formando parte de su consejo de administración como presidente emérito. Su hijo Howard G. Buffett asumió la presidencia de la compañía en septiembre.

Pero más allá de su trayectoria como inversor, Buffett lleva décadas despertando curiosidad por algo mucho más cotidiano: come de una manera que parece diseñada para desafiar cualquier manual de nutrición.

En una entrevista concedida a Fortune en 2015 explicó su filosofía con una de sus bromas más famosas: había consultado las tablas actuariales y, al comprobar que la mortalidad era especialmente baja entre los niños pequeños, decidió “comer como un niño de seis años”. No era una recomendación nutricional, sino el humor característico con el que suele hablar de sus propios hábitos.

Coca-Cola, helado y un desayuno decidido por la bolsa

Buffett ha contado en diferentes ocasiones que puede beber alrededor de cinco Coca-Colas de 12 onzas al día. En la junta anual de Berkshire Hathaway de 2016 llegó a bromear con que obtenía unas 700 calorías diarias de la bebida y que era, aproximadamente, “una cuarta parte Coca-Cola”.

La relación no es únicamente gastronómica. Berkshire Hathaway lleva décadas siendo uno de los grandes accionistas de The Coca-Cola Company, por lo que una de las inversiones más conocidas de Buffett coincide también con una de sus bebidas favoritas.

Su desayuno es igualmente particular. El documental Becoming Warren Buffett mostró su parada habitual en un McDonald’s de Omaha camino de la oficina. Allí elegía entre varias opciones cuyo precio, entonces, oscilaba entre 2,61 y 3,17 dólares.

La elección dependía incluso del mercado. Si no se sentía demasiado “próspero”, escogía la opción barata; si las acciones iban mejor podía permitirse el desayuno de 3,17 dólares con bacon, huevo y queso. La anécdota se convirtió en una de las escenas más recordadas del documental.

La afición de Buffett por la comida rápida enlaza con otras curiosidades que hemos contado en Excelencias Gourmet, como los menús más sorprendentes que McDonald’s sirve alrededor del mundo o el peculiar McDonald’s de Chicago donde pueden probarse productos de distintos países.

Lo extraño no es que lo haga, sino que haya llegado a los 96

Buffett tampoco oculta su gusto por los helados, los dulces, las patatas fritas, las hamburguesas y los filetes. En 2017 explicó durante la junta de Berkshire que preferiría disfrutar de los alimentos que le gustan durante toda su vida antes que pasar décadas comiendo únicamente aquello que supuestamente podría regalarle un año adicional.

También añadió algo más interesante: considera que sentirse feliz con la propia vida puede tener importancia en la longevidad. Es una reflexión personal, no una conclusión científica, pero ayuda a entender mejor su filosofía.

Lo que no conviene hacer es invertir la lógica y concluir que Coca-Cola o McDonald’s explican que haya llegado a los 96 años. La longevidad depende de una combinación compleja de genética, actividad física, descanso, entorno, atención médica, alimentación y muchos otros factores. Que una persona tolere durante décadas determinados hábitos no significa que esos hábitos sean saludables ni reproducibles.

De hecho, las recomendaciones nutricionales actuales continúan favoreciendo una alimentación rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y otros alimentos poco procesados. En Excelencias Gourmet hemos repasado también qué sabemos actualmente sobre alimentación, microbiota y envejecimiento saludable.

Su verdadera dieta parece ser hacer lo que le gusta

Quizá la parte más interesante del caso Buffett no esté finalmente en el vaso de Coca-Cola.

Durante décadas ha mantenido rutinas bastante constantes, ha seguido trabajando en algo que asegura disfrutar y ha defendido la importancia de dormir y evitar complicaciones innecesarias. Su imagen pública también está muy alejada del estilo de vida ostentoso que suele asociarse a una de las mayores fortunas del mundo.

En septiembre de 2026 cerró otra etapa al convertirse oficialmente en presidente emérito de Berkshire Hathaway, mientras Howard Buffett asumía la presidencia y Greg Abel continuaba como consejero delegado.

Y, a los 96 años, Buffett sigue siendo una anomalía fascinante. No porque haya descubierto una dieta milagrosa, sino precisamente porque su menú cotidiano demuestra lo poco prudente que resulta intentar explicar la longevidad de una persona mirando únicamente lo que tiene en el plato.

Eso sí, pocas personas pueden decir que llevan décadas tomando Coca-Cola y desayunando en McDonald’s y haber conseguido convertir ambas cosas en parte de su propia leyenda.

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