El coche con cafetera integrada de Volkswagen que existió en 1959

El coche con cafetera integrada de Volkswagen que existió en 1959

Mucho antes del café para llevar, Volkswagen ya integró una cafetera en su Beetle en 1959, una curiosidad que hoy vuelve a sorprender.
Volkswagen Beetle con cafetera integrada Hertella Auto Kaffeemachine en 1959
Cafetera en Volkswagen
Lunes, Mayo 4, 2026 - 09:30

Hubo un tiempo en el que el lujo en un coche no tenía que ver con pantallas, asistentes de voz ni conectividad, sino con algo mucho más sensorial: el aroma del café recién hecho. Y sí, ocurrió en 1959. Mientras el mundo del automóvil avanzaba hacia la motorización masiva, una curiosa innovación convertía al icónico Volkswagen Escarabajo en un pequeño refugio gastronómico sobre ruedas.

Cómo funcionaba la cafetera en el Volkswagen Beetle

La protagonista de esta historia es la Hertella Auto Kaffeemachine, un accesorio tan insólito como adelantado a su tiempo. Diseñada específicamente para integrarse en el salpicadero del Volkswagen, esta cafetera en el coche no era un simple gadget, sino una declaración de intenciones: viajar también podía ser una experiencia de placer. Mucho antes del café para llevar, el café ya viajaba contigo.

coche con cafetera
forgottenfiles - Peter Pappas

Fabricada en 1959, la Hertella Auto Kaffeemachine se ofrecía como un extra opcional para aquellos conductores que querían algo más que desplazarse. Su funcionamiento, aunque rudimentario comparado con los estándares actuales, permitía preparar café durante el trayecto, transformando cualquier parada en carretera en un momento casi ritual.

Un invento único en la historia del automóvil

Uno de sus detalles más sorprendentes era su vajilla. La cafetera incluía pequeños vasos de porcelana que podían fijarse magnéticamente al dispositivo, evitando que se desplazaran con el movimiento del vehículo. Un gesto de diseño que no solo hablaba de funcionalidad, sino también de una estética cuidada, casi doméstica, en pleno contexto automovilístico.

Más allá de su rareza, esta cafetera refleja una época en la que la innovación se entendía desde lo tangible, desde el objeto que mejora la vida cotidiana de forma directa. En un momento en el que el café comenzaba a consolidarse como símbolo cultural en Europa, llevarlo al interior de un coche Volkswagen suponía una revolución silenciosa.

Hoy, en plena era de cápsulas, asistentes inteligentes y tecnología conectada, esta pieza sigue despertando fascinación entre amantes del motor y de la cultura gastronómica. No solo por su singularidad, sino porque encapsula una idea que sigue vigente: el viaje no es solo el destino, sino todo lo que ocurre en el camino… incluso un café servido en marcha.

Buscar