Para motivar a la población a probar platillos crudos se celebra cada 28 de agosto el Día Internacional de la Comida Cruda, grupo en el que entran aquellos alimentos sin ser cocinados con fuego o con altas temperaturas, como las ensaladas, las frutas y verduras frescas, el sushi, el carpaccio, las tostadas en frío, los ceviches…
El berro es uno de los tantos vegetales que la madre naturaleza ha puesto a nuestra disposición para su disfrute y aprovechamiento, un regalo color verde intenso repleto de beneficios para el ser humano.
Los alimentos son fuentes de nutrientes y de todo lo necesario para ayudar a mantener al cuerpo en el mejor estado de salud posible. Nos brindan armas para que el organismo pueda luchar contra enfermedades, como los que son ricos en hierro y su poder ante la anemia.
En verano nos damos la oportunidad de disfrutar de un delicioso postre, algún coctel o cervecita: el calor y las vacaciones lo ameritan, pero esto provoca que nuestra alimentación se desequilibre un tanto y sea difícil ingerir todos los nutrientes básicos.
Las semillas de chía son pequeñas pero con un gran potencial nutritivo, estas se han convertido en tendencia culinaria gracias a sus beneficios y lo versátil que resultan a la hora de incorporarlas en recetas.
Con reconocido beneficio en la prevención de la obesidad, la alimentación consciente es promotora de una vida más saludable, placentera y relajada.
La búsqueda de los "superalimentos" enriquecidos de manera "milagrosa" o genéticamente modificados, continuará en los próximos años. Mientras tanto, muchos expertos coinciden en afirmar que en vez de buscar un único "superalimento", resulta más sano comer una amplia variedad de platos naturales y consumir muchas frutas y vegetales.
Los principios básicos de la alimentación adecuada se centran en la macrobiótica, que no es más que un sistema natural que enfatiza los efectos de la macrodieta, el estilo de vida y el medio ambiente, y a través del cual se establece y mantiene la salud física, mental y espiritual.
Las necesidades nutricionales de las mujeres son específicas de su género y a partir de los 30 años resulta fundamental cubrirlas para asegurar un buen estado de salud. Con la llegada del otoño y el fin del desorden vacacional conviene recordar qué alimentos no deben faltar en la dieta femenina.
El jengibre es la raíz de una planta con flor que pertenece a la familia de las zingiberáceas, igual que la cúrcuma o el cardamomo. Tiene un sabor y un aroma picantes, con un intenso toque cítrico y fresco. Aunque se puede encontrar casi en cualquier sitio, aún es un alimento un tanto desconocido, pero con muchas posibilidades y beneficios.
La alcachofa es una hortaliza rica en sustancias activas muy beneficiosas para tu organismo que no puede faltar en la dieta.
Al ser hoy superior a la pauta de envejecimiento poblacional, muchos consideran que los ochenta son los nuevos sesenta. Acá le proponemos una selección de recomendaciones a tener en cuenta por las personas que rebasan la sexta década.
Por su contenido preponderante de carbohidratos simples, vitaminas, sales minerales, enzimas y fibra dietética, las ensaladas constituyen alimentos de primer orden que, además de constituir una fuente importante de nutrientes, garantizan una adecuada digestión.
El puerro es una de las verduras que se destaca no sólo por sus propiedades culinarias, sino también por los beneficios que aporta a la salud. Su principio activo, la alicina, es recomendable para reforzar el sistema inmune y ayuda a disminuir la presión arterial.
La gastronomía wellnes ha generado todo un reto: cómo cocinar delicioso, atractivo, saludable, natural y divertido, rescatando nuevos ingredientes como la cúrcuma, el jengibre, la quínoa y hasta el mexicanísimo amaranto o el huauzontle.
La Crema roja de verduras que hoy te proponemos es una preparación deliciosa y nutritiva que resalta por su característico color naranja producto del empleo como ingrediente principal de las lentejas rojas. Estas tiene propiedades similares al resto de variedades y destacan por su aportación de hierro, zinc, hidratos de carbono, proteínas y vitaminas como la B.