¿Puede la alimentación hacer que te piquen más los mosquitos?

¿Puede la alimentación hacer que te piquen más los mosquitos?

Lo que comemos puede modificar algunos de los compuestos que desprende nuestro cuerpo, pero ¿es suficiente para convertirnos en un objetivo más atractivo para los mosquitos?
Los alimentos con CO₂ y el olor corporal son factores que atraen a los mosquitos
Los alimentos con CO₂ y el olor corporal son factores que atraen a los mosquitos
Monday, September 7, 2026 - 10:00

Hay personas que parecen tener una relación especialmente complicada con los mosquitos. Llega el verano, salen a cenar a una terraza y, mientras el resto de la mesa permanece prácticamente intacto, ellas terminan contando las picaduras. La explicación no está necesariamente en la sangre ni en la mala suerte. Los mosquitos utilizan diferentes señales para localizar a sus objetivos y algunas de ellas están relacionadas con el olor que desprende nuestro cuerpo.

Y aquí aparece una pregunta: ¿puede lo que comemos modificar ese olor y hacer que los mosquitos se sientan más atraídos por nosotros?

  • La respuesta corta es que la alimentación puede influir en determinados compuestos que eliminamos a través de la piel o el aliento, pero la relación entre dieta y picaduras es mucho más compleja de lo que podría parecer.

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Los mosquitos no buscan únicamente sangre

Para encontrar a una persona, los mosquitos utilizan diferentes señales. El dióxido de carbono que exhalamos, el calor corporal y determinados olores de la piel forman parte de este sistema de detección. La piel, además, está cubierta por una comunidad de microorganismos que participa en la producción de compuestos volátiles responsables de nuestro olor corporal. 

La alimentación puede modificar algunos procesos metabólicos y, con ellos, determinados compuestos que terminan llegando a la piel. Esto ha llevado a investigar si ciertos alimentos podrían tener alguna influencia sobre la atracción de los mosquitos.

Sin embargo, no existe una lista definitiva de alimentos que garantice que los mosquitos van a picarnos más o menos.

El uso de repelentes sigue siendo el método más eficaz contra las picaduras de mosquito
El uso de repelentes sigue siendo el método más eficaz contra las picaduras de mosquito

El alcohol, uno de los sospechosos habituales

Si existe un alimento o bebida que aparece con frecuencia cuando se habla de mosquitos, es el alcohol. Algunos estudios han observado una mayor atracción de los mosquitos hacia personas que han consumido bebidas etílicas. Esto no significa que tomar una cerveza vaya a convertir automáticamente a alguien en un imán para los mosquitos. Pero sí es uno de los factores relacionados con la alimentación y el consumo de bebidas que más interés ha despertado entre los investigadores.

¿Y el ajo? El gran mito

Pocos alimentos han acumulado tanta fama como el ajo, cuando se habla de ahuyentar mosquitos y otras cuantas polémicas. Durante años se ha extendido la idea de que comer ajo modifica el olor corporal hasta hacerlo desagradable para estos insectos.

El problema es que la evidencia científica no permite afirmar que comer ajo sea un repelente eficaz contra los mosquitos. Aunque determinados compuestos del ajo pueden pasar al organismo y algunos de ellos pueden influir en el olor corporal, esto no significa que consumirlo vaya a protegernos de las picaduras.

Lo que ocurre después de comer también importa

Hay otro factor relacionado indirectamente con la alimentación: el calor corporal y la sudoración

Una comida abundante, el consumo de alcohol o determinadas condiciones ambientales pueden aumentar temporalmente la temperatura corporal o favorecer la sudoración. 

Y el sudor contiene compuestos que forman parte del conjunto de señales químicas que los mosquitos pueden detectar.

Entonces, ¿qué deberíamos comer para que no nos piquen?

Por el momento, no existe una dieta antimosquitos demostrada científicamente.

La investigación sí apunta a que nuestro olor corporal es uno de los elementos que pueden explicar por qué algunas personas resultan más atractivas para los mosquitos que otras. 

La alimentación puede formar parte de esa ecuación, pero probablemente sea solo una pieza más.

Así que, antes de llenar la despensa de ajo, vitamina B o alimentos supuestamente repelentes, conviene recordar que los métodos más eficaces continúan siendo los tradicionales: utilizar repelentes adecuados, cubrir la piel cuando sea posible y evitar la exposición en los momentos y lugares donde existe una mayor presencia de mosquitos.

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