Galicia toma el liderazgo de la gastronomía sostenible en Iberoamérica
Galicia proyectará ante Iberoamérica una forma de entender la gastronomía basada en la calidad del producto, el equilibrio alimentario, el territorio y el trabajo de toda su cadena agroalimentaria. La comunidad ha presentado oficialmente su reconocimiento como Capital Iberoamericana de la Gastronomía Saludable, una distinción concedida por la Academia Iberoamericana de Gastronomía.
La presentación, celebrada en la Casa de Galicia en Madrid, contó con las intervenciones de D. Rafael Ansón, presidente de la Academia Iberoamericana de Gastronomía, y de Alfonso Rueda Valenzuela, presidente de la Xunta de Galicia. Ambos formalizaron el acuerdo que sitúa a Galicia como referente iberoamericano de una gastronomía que busca unir placer, salud, producto y cultura.
El reconocimiento parte de una realidad ampliamente consolidada: Galicia posee una de las despensas más reconocibles de España. Pescados, mariscos, carnes, panes, quesos, vinos, conservas y productos de la huerta conviven con un recetario tradicional que ha sabido evolucionar gracias al trabajo de productores, hosteleros y cocineros.
La capitalidad permitirá divulgar esa riqueza desde una perspectiva que no se limita a los platos o a los restaurantes. El objetivo es mostrar todo el sistema que existe detrás de la alimentación y avanzar hacia una gastronomía capaz de generar disfrute sin perder de vista la salud y el bienestar.
¿Por qué Galicia ha sido elegida Capital Iberoamericana de la Gastronomía Saludable?
La elección de Galicia reconoce la capacidad de su gastronomía para relacionar calidad, origen, diversidad y alimentación saludable. Su cocina comienza mucho antes de que el producto llegue al plato: en el mar, las lonjas, las explotaciones agrícolas y ganaderas, las bodegas, los mercados, los obradores y las pequeñas empresas alimentarias distribuidas por todo el territorio.
Durante su intervención, Rafael Ansón defendió una interpretación amplia de la gastronomía. En ella no participan solamente los cocineros, sino también agricultores, ganaderos, pescadores, mariscadoras, panaderos, bodegueros, empresarios, profesionales de sala, mercados y establecimientos hosteleros.
“La gastronomía saludable es algo fundamental”. Rafael Ansón, presidente de la Academia Iberoamericana de Gastronomía
La salud se convierte así en el eje central de la capitalidad. No se trata de imponer una cocina restrictiva ni de enfrentar placer y nutrición, sino de promover una alimentación variada y equilibrada apoyada en buenos productos, técnicas adecuadas y un mayor conocimiento de aquello que se consume.
Ansón también puso en valor la necesidad de dar visibilidad a las marcas y productos ya reconocidos, pero sin olvidar otras referencias menos conocidas. La capitalidad puede contribuir a que el consumidor descubra nuevas comarcas, elaboraciones y profesionales, ampliando la imagen gastronómica de Galicia más allá de sus iconos más populares.
Esta mirada conecta con el trabajo que la Academia Iberoamericana de Gastronomía desarrolla para impulsar una nueva gastronomía vinculada a la salud, la solidaridad, la sostenibilidad y la satisfacción. Una evolución que el propio Rafael Ansón ha analizado en artículos sobre la relación entre la cocina territorial y la cocina de autor.
¿Qué supondrá esta capitalidad para la gastronomía y el turismo de Galicia?
El reconocimiento puede convertirse en una plataforma para mejorar la proyección de Galicia, reforzar su tejido empresarial y poner en valor a quienes participan en su cadena gastronómica. También abre nuevas posibilidades para el turismo, la formación, la investigación, la innovación y la cooperación con otros territorios iberoamericanos.
Alfonso Rueda destacó la importancia que el acuerdo tiene para la comunidad y la oportunidad que representa para seguir fortaleciendo su estructura gastronómica.
"Este reconocimiento es una magnífica oportunidad para seguir proyectando Galicia al mundo a través de una de nuestras grandes fortalezas: la gastronomía.". Alfonso Rueda Valenzuela, presidente de la Xunta de Galicia
La intervención del presidente de la Xunta puso el foco en el valor colectivo del proyecto. Detrás del prestigio de la cocina gallega se encuentra el trabajo diario de miles de personas vinculadas al sector primario, la distribución, la industria alimentaria, los mercados, la hostelería y la restauración.
La capitalidad puede ayudar a mejorar la visibilidad de esas empresas y profesionales, además de favorecer que los visitantes recorran el territorio a través de sus productos. La gastronomía permite conectar la costa con el interior, las ciudades con el medio rural y los grandes restaurantes con las casas de comidas, tabernas, mercados y fiestas populares.
Galicia reúne, además, una gran diversidad culinaria. Junto a su reconocida cocina atlántica existe una gastronomía de interior basada en carnes, panes, quesos, vinos, verduras, legumbres y recetas transmitidas durante generaciones. Esa pluralidad ya ha situado a territorios como Ourense entre los referentes de una cocina vinculada al origen y al respeto por el entorno, como recoge Excelencias Gourmet en su análisis sobre la cocina de Ourense y su apuesta por el territorio.
La dimensión iberoamericana permitirá también compartir experiencias con otros países y regiones. La alimentación saludable constituye un desafío común y abre espacios de colaboración entre academias, administraciones, universidades, escuelas de hostelería, empresas, productores y profesionales de la restauración.
La Academia Iberoamericana de Gastronomía ya había anticipado en su balance de Iberoamérica en Fitur 2026 la importancia creciente de las capitalidades gastronómicas como herramientas de promoción cultural y turística.
Galicia parte con una ventaja: no necesita construir una identidad gastronómica, porque ya dispone de una cocina profundamente reconocible. El desafío será convertir ese patrimonio en una herramienta de futuro que permita comer mejor, conocer el origen de los alimentos y reconocer el trabajo de quienes hacen posible cada producto.
Como Capital Iberoamericana de la Gastronomía Saludable, Galicia tendrá ahora la oportunidad de demostrar que salud y disfrute no son conceptos enfrentados. Su mejor argumento será el mismo que ha definido históricamente su cocina: producto, sencillez, territorio y respeto por la materia prima.