Del sbiten al glögg: 8 bebidas calientes que cuentan cómo el mundo combate el frío

Del sbiten al glögg: 8 bebidas calientes que cuentan cómo el mundo combate el frío

Miel, especias, vino, maíz, cacao o jengibre: ocho bebidas calientes muestran cómo distintas culturas convierten el frío en tradición.
Composición de ocho bebidas calientes tradicionales del mundo —sbiten, bandrek, masala chai, sahlab, salep, glögg, colada morada y champurrado— servidas en distintas tazas y vasos con especias, frutas y vapor.
Ocho bebidas calientes tradicionales del mundo para entrar en calor
Martes, Noviembre 3, 2026 - 18:00

Antes de que existieran termos, calefacción central o cafés para llevar, muchas culturas ya habían encontrado su propia manera de enfrentarse al frío. Algunas recurrieron al alcohol, otras a las especias, otras a la leche, el maíz, la miel o el jengibre.

El resultado son bebidas que no solo sirven para entrar en calor, sino que hablan de territorio, religión, memoria, comercio de especias y celebraciones familiares. Estas ocho son un pequeño mapa líquido del invierno.

De Rusia a Indonesia: miel, jengibre y especias contra el frío

Sbiten, Rusia
Mucho antes de que el té se popularizara en Rusia, ya existía el sbiten, una bebida caliente elaborada con agua, miel, hierbas y especias. Está documentada desde la Edad Media y durante siglos fue habitual encontrar vendedores callejeros sirviéndola para combatir el invierno. Puede incluir canela, clavo, jengibre, pimienta o cardamomo y, aunque existen versiones alcohólicas, tradicionalmente también se preparaba sin alcohol.

Bandrek, Indonesia
En Java Occidental, especialmente dentro de la tradición sundanesa, el frío y la lluvia se combaten con bandrek. Su base suele ser jengibre, azúcar de palma y especias como canela, clavo o citronela. Algunas versiones incorporan leche o coco. El resultado es dulce, intenso y ligeramente picante, una bebida pensada para entrar en calor en zonas montañosas y noches lluviosas.

Masala chai, India
Pocas bebidas calientes han viajado tanto como el masala chai. Té negro, leche, azúcar y una mezcla de especias que puede incluir cardamomo, canela, jengibre, clavo o pimienta negra. No existe una única receta y cada casa, región o vendedor puede tener la suya. En India forma parte de la vida cotidiana y hoy se ha convertido en una de las bebidas especiadas más reconocibles del mundo.

En Excelencias Gourmet ya contó cómo el masala chai también acompaña celebraciones como Diwali, donde especias y dulces forman parte esencial del lenguaje gastronómico de la fiesta.

Del Mediterráneo al norte de Europa: bebidas que también son ritual

Sahlab, Oriente Medio
En varios países de Oriente Medio, el sahlab es sinónimo de invierno. Se trata de una bebida espesa y cremosa, normalmente preparada con leche, almidón, azúcar y aromas como agua de azahar, canela o coco. Tradicionalmente estuvo vinculada al polvo obtenido de determinados tubérculos de orquídea, aunque hoy muchas versiones comerciales utilizan almidones alternativos.

Se sirve muy caliente y suele terminarse con canela, frutos secos o coco rallado. Más que una bebida rápida, casi se acerca a un postre líquido.

Salep, Turquía
El salep pertenece a la misma gran familia cultural que el sahlab, pero tiene una identidad muy marcada en Turquía. Tradicionalmente se elabora con leche y harina obtenida de tubérculos de orquídeas silvestres, que aportan una textura densa y característica.

Ese origen tiene hoy una cara delicada: la presión sobre algunas especies silvestres ha hecho que la recolección de orquídeas sea un asunto de conservación. Por eso, fuera de Turquía es frecuente encontrar versiones elaboradas con almidones o preparados aromatizados.

Glögg, Escandinavia
En Suecia, Dinamarca, Noruega y Finlandia, el invierno huele a glögg. Es un vino caliente especiado que suele llevar canela, clavo, cardamomo, piel de naranja y, en ocasiones, algún destilado. Se sirve especialmente en Adviento y Navidad, acompañado de pasas, almendras y pequeños dulces.

El vino especiado caliente se consume en el norte de Europa desde hace siglos y el glögg terminó convirtiéndose en una de las bebidas más reconocibles de la temporada navideña.

América también bebe el frío: memoria, maíz y cacao

Colada morada, Ecuador
Pocas bebidas calientes tienen tanta carga simbólica como la colada morada. En Ecuador se prepara especialmente alrededor del Día de los Difuntos con maíz morado o negro, frutas, especias y hierbas aromáticas. Suele acompañarse de las tradicionales guaguas de pan.

Su historia combina raíces prehispánicas con elementos incorporados durante la época colonial y hoy sigue siendo una de las expresiones gastronómicas más importantes de noviembre en Ecuador. No es solo una bebida caliente: es memoria, familia y vínculo con quienes ya no están.

Champurrado, México
México convierte dos de sus ingredientes esenciales, maíz y cacao, en una taza caliente. El champurrado es una variedad de atole elaborada con masa de maíz, chocolate, piloncillo y canela, y puede prepararse con agua o leche.

Su textura es espesa y reconfortante y suele aparecer junto a tamales durante el Día de Muertos, las posadas, la Candelaria y los meses fríos. La Secretaría de Agricultura mexicana lo vincula precisamente con una tradición de origen prehispánico que todavía sigue muy viva.

En España tenemos nuestras propias respuestas al frío. Desde el chocolate caliente hasta el café irlandés, la idea es la misma: cuando baja la temperatura, una bebida caliente puede convertirse en mucho más que una forma de entrar en calor.

Porque estas ocho recetas demuestran algo sencillo: el frío es universal, pero cada cultura ha encontrado una manera distinta de beberlo.

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