Clase magistral de torcido a mano: el más complejo de los Habanos
<p>Torcer un doble figurado, el más complejo de los formatos de Habanos, es una experiencia única. Experiencia que disfrutaron los asistentes a la Clase Magistral Sobre la Técnica del Torcido Totalmente a Mano, impartida por un experimentado torcedor cubano. </p>
Clase magistral de torcido a mano: el más complejo de los Habanos
Sábado, Marzo 5, 2016 - 22:34
Torcer un doble figurado, el más complejo de los formatos de Habanos, es una experiencia única. Experiencia que disfrutaron los asistentes a la Clase Magistral Sobre la Técnica del Torcido Totalmente a Mano, impartida por un experimentado torcedor cubano.
La confección de un Habano con los dos extremos figurados requiere arte y mucha práctica. Lograr la perfección en el acabado, sobre todo en sus extremos puntiagudos, fue un reto para cada uno de los asistentes a la clase, quienes desde sus puestos de trabajo intentaron imitar las manos expertas del “maestro”.
En Cuba, la única marca que produce todos sus puros en dicho formato es Cuaba, cuyo vitolario incluye Habanos que pueden ser disfrutados tanto en 30 minutos como en dos horas. Aunque gran parte del éxito en la elaboración de un doble figurado depende de las manos del torcedor, también la procedencia de las hojas y la composición por nivel foliar son esenciales.
El tabaco para hacer tales puros debe provenir únicamente de la zona de Vuelta Abajo, Pinar del Río, donde se encuentran las mejores vegas del mundo. Un doble figurado es complejo de confeccionar y también de degustar.
Como todo Habano, en la primera parte no se aprecia su verdadero sabor, el cual se revela cuando se llega a la parte más ancha del tabaco. En el caso de los doble figurados, llegar a esta zona toma más tiempo precisamente por la forma de su cuerpo. Aunque fumarlo, entonces, requiere sapiencia, aquellos que han tenido la oportunidad de hacerlo aseguran que es una de las mayores satisfacciones del mundo.
Un habano se elabora con cinco tipos de hojas de tabaco cultivadas en Cuba. Tres forman la tripa, volado, seco y ligero, responsables del aroma, el sabor y la combustión. El capote da estructura y la capa, fina y elástica, culmina la perfección del puro.
No todos los puros se disfrutan igual. Elegir el puro adecuado según el momento, iniciación, sobremesa, evento social, celebración o disfrute personal, transforma la experiencia. El error no es el puro, es fumarlo fuera de su contexto.
El Habano es un producto vivo cuya conservación exige control absoluto de humedad, temperatura y ventilación. Desde el uso de humidores de caoba hasta el concepto técnico del Maturing Room, este artículo explica por qué la maduración correcta del cigarro cubano es clave para preservar su aroma, textura y placer de fumada.
Establecer un «matrimonio» o «maridaje» siempre ha resultado complicado, toda vez que relacionar gustos y percepciones es altamente difícil, y lo es quizás mucho más sí la vedette del tema es el habano, combinado con el café y los espirituosos.