Haciendo historia en el mundo de la alta cocina, Carlos Gaytán, originario de Huitzuco, Guerrero, ha llevado la gastronomía del estado a un reconocimiento sin precedentes al convertirse en el primer chef mexicano —y orgullosamente guerrerense— en obtener una estrella Michelin. Su trayectoria ha permitido que los sabores de Guerrero trasciendan fronteras, posicionando una cocina rica en identidad, tradición y profundidad cultural.
A través de su pasión por el arte culinario, Gaytán ha proyectado con orgullo los platillos guerrerenses: una cocina de colores intensos, aromas envolventes y sabores que evocan origen, donde cada preparación se transforma en una experiencia memorable para el paladar.
“La cocina guerrerense para mí es un mundo de recuerdos; es tan sencillo como volver a mis inicios. Ahí entra la creatividad del chef, del equipo de cocina, y la posibilidad de ofrecer grandes experiencias. Me siento muy orgulloso de ser guerrerense, tenemos mucho que mostrarle al mundo y me encanta ser parte de ese movimiento en la gastronomía”, comparte.
Desde platillos que enaltecen la cocina tradicional hasta propuestas que dialogan con la alta cocina contemporánea, el chef reconoce la importancia de preservar las raíces sin dejar de innovar. Para Gaytán, la gastronomía es un puente entre el pasado y el presente, una forma de honrar a los ancestros mientras se adapta a los nuevos lenguajes culinarios del mundo.
“Mis logros comenzaron como un sueño enorme: darle orgullo a nuestra gente, a mis raíces. Compartir esto con ellos ha sido una satisfacción inmensa. Todo nace de dónde vengo. Incluso dedicaré un restaurante a mi madre, una mujer que dedicó su vida a su familia”, señala.

La gastronomía de Guerrero, diversa y profundamente identitaria, encuentra en este reconocimiento internacional una plataforma para seguir creciendo y proyectándose.

