¿Seguiremos bebiendo vino en 2030? Expertos responden en HIP 2026
La edición 2026 de HIP – Horeca Professional Expo reafirmó su papel como motor de innovación para el sector de la hostelería con Wine Stage. Este espacio acogió una de sus sesiones más estratégicas, centrada en analizar las tendencias que definirán el consumo de vino en 2030.
Moderada por Eva Rodrigo, CEO de la agencia Vayron, la mesa reunió a Nanja Wierda, fundadora de Wierda Wine Company S.L y experta en vinos DipWSET, y a Federico Lucendo, CEO de Bodegas Dominio del Linze; fundador y enólogo de Bodegas Lucendo. La sesión consistió en un análisis intensivo sobre la evolución del consumo de vino en los próximos años en España, ubicado en un panorama donde los amantes de esta bebida están transformando no solo la demanda sino también el producto.
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¿Vamos a seguir bebiendo vino en 2030?
Desde una perspectiva global, Nanja Wierda apuntó a una tendencia ya consolidada: el consumidor beberá menos cantidad, pero priorizará calidad, experiencia y sostenibilidad:
“El vino ya no compite solo con otros vinos, compite con todo el universo de bebidas. La decisión será más consciente y más intencionada”, explicó.
Federico Lucendo coincidió en que el mercado se inclinará cada vez más por vinos de gran volumen y de mayor calidad, vinculados a viñedos viejos y producciones más cuidadas, que necesariamente implicarán precios más elevados.
¿El vino sin alcohol dominará el futuro?
Uno de los puntos más controvertidos fue el auge del vino sin alcohol. Para Wierda, las opciones sin alcohol o con menor graduación seguirán creciendo y ocuparán un espacio relevante en las cartas.
Por el otro lado, Lucendo matizó desde el punto de vista técnico que, aunque la reducción de alcohol es una línea clara de trabajo en la que se investiga con levaduras y nuevas técnicas de elaboración, los procesos de desalcoholización actuales implican transformaciones físicas que modifican profundamente el producto.
“Reducir la graduación es un reto apasionante; eliminar completamente el alcohol cambia la naturaleza del vino e implica la adición diversos químicos”, explicó.
La inteligencia artificial: aliada del sector del vino
La IA se posicionó como uno de los grandes motores en crecimiento desde hace unos años. En bodega permite monitorizar datos en tiempo real:
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Los niveles de pH
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Las temperaturas
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Optimizar procesos, ahorrando tiempo y recursos
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El diseño de etiquetas
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La personalización por mercados
En restauración, la tecnología facilitará la gestión de cartas, el análisis de preferencias y la recomendación personalizada. Sin embargo, ambos ponentes coincidieron en que la experiencia humana seguirá siendo irremplazable. En este contexto, la figura del sumiller evolucionará: de consultor técnico a gestor de experiencias.
Los jóvenes seguirán tomando vino, especialmente blanco
Sobre cómo atraer al público joven, el debate apuntó hacia vinos más ligeros, frescos y con mayor protagonismo del blanco, además de propuestas de baja graduación que faciliten la entrada al mundo del vino. Pero, más allá del producto, la sostenibilidad emerge como elemento transversal:
“No se trata solo de captar a los jóvenes, sino de conectar con todos desde valores compartidos”, subrayó Wierda.
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