España celebra el Día de Todos los Santos entre buñuelos, tamales y pan de muerto, una tradición que une culturas de Iberoamérica y convierte la cocina en memoria y encuentro
Cuando restan horas para celebrar una de las fiestas americanas con más impacto mundial, no solo las calles se impregnan del espíritu misterioso de Halloween, sino también las cocinas. Pero, aunque las posibilidades sean tan infinitas como la creatividad culinaria, hay un clásico que nunca falla en la víspera del Día de todos los santos: la tarta de calabaza.