Espectacle: el vino extremo del Montsant que Sergio Otero bebería con Joaquín Sabina

Espectacle: el vino extremo del Montsant que Sergio Otero bebería con Joaquín Sabina

Sergio Otero descubre Espectacle, una garnacha centenaria del Montsant marcada por René Barbier, un viñedo extremo y una historia personal.
Sergio Otero en el jardín de Desde 1911, junto a una escultura de peces y una pared cubierta de enredaderas.
Sergio Otero presenta Espectacle en Desde 1911
Friday, July 24, 2026 - 10:00

En una nueva entrega de Un Vino, Un Sumiller, Sergio Otero, sumiller ejecutivo de Pescaderías Coruñesas, elige Espectacle: un vino de producción muy limitada nacido en un vertiginoso viñedo de La Figuera, dentro de la D.O. Montsant. Una garnacha marcada por el paisaje, la amistad y los recuerdos.

Hay vinos que se eligen por lo que expresan en la copa y otros que quedan unidos para siempre a un viaje, una conversación o un paisaje. Para Sergio Otero, sumiller ejecutivo de Pescaderías Coruñesas, Espectacle reúne ambas dimensiones: es una gran garnacha del Montsant, pero también el recuerdo de una visita al viñedo junto a su mujer y de una jornada compartida con René Barbier.

“Fue uno de los viajes más curiosos y que más me motivaron dentro del mundo del vino. Fuimos a la zona del Priorat y del Montsant y René Barbier nos llevó a ver la viña. Es una viña espectacular y de ahí viene el nombre del vino”.

El lugar impresiona antes incluso de probar lo que produce. Cepas centenarias, una pendiente casi vertical y una panorámica capaz de explicar por sí sola por qué este vino se llama Espectacle.

De doblar servilletas a dirigir las cartas de vino

La relación de Sergio Otero con la hostelería comenzó mucho antes de que pudiera imaginarse como sumiller. Su padre también se dedicaba al sector y algunos de los castigos de su infancia consistían en doblar servilletas, limpiar copas o ayudar a montar las mesas.

Lejos de provocar rechazo, aquella familiaridad temprana fue despertando su interés.

“Desde pequeño ya estaba un poco vinculado a este mundo y la verdad es que me gustaba”.

Mientras estudiaba, realizaba trabajos extra en hostelería y, desde los 18 años, comenzó a compaginar su formación con un empleo estable en el sector.

El vino apareció paulatinamente. Trabajó en un restaurante especialmente comprometido con su servicio, donde llegaron a manejar entre 50 y 60 referencias en barra. Aquella diversidad de etiquetas, regiones y estilos lo empujó a querer comprender mejor lo que había detrás de cada botella.

“Eso hizo que poco a poco me fuera metiendo más en el mundo del vino, que me gustara y que quisiera aprender”.

La inquietud terminó convirtiéndose en formación. Otero cursó los estudios de sumiller de la Cámara de Comercio mientras desarrollaba su carrera en el universo de Dabiz Muñoz, dentro del Grupo XO.

Trabajó en DiverXO y, especialmente, en StreetXO, donde comenzó como camarero y fue creciendo profesionalmente durante aproximadamente cinco años. También participó en la apertura de StreetXO Serrano.

Después llegó su etapa en Grupo Larrumba, colaborando en aperturas como Carbon Negro y Humo. La pandemia marcó el final de aquel ciclo y, en 2021, se incorporó a Pescaderías Coruñesas.

Desde entonces ejerce como sumiller ejecutivo, responsabilizándose de las cartas de vino del grupo, la selección de referencias, el servicio, la formación de los equipos y todo lo relacionado con la cultura vinícola de sus establecimientos.

“Estoy supercontento. Tanto en Desde 1911, con toda su parte gastronómica, como en el conjunto del grupo. No creo que pueda estar en una empresa mejor. Es una de esas empresas en las que a cualquiera que se dedique a la hostelería le encantaría trabajar”.

Desde 1911 forma parte del grupo de restauración de Pescaderías Coruñesas, junto con casas como O’Pazo, El Pescador, Filandón y Lhardy.

¿Qué significa Espectacle para Sergio Otero?

Para el sumiller, este vino no puede separarse de la experiencia de conocer el lugar del que nace.

“René Barbier nos llevó personalmente a la viña. Tiene muchísima historia porque son viñedos centenarios y el vino me parece una maravilla”.

Espectacle se elabora en La Figuera, en el extremo norte de la D.O. Montsant, muy cerca de los límites del Priorat. El viñedo se encuentra a más de 600 metros de altitud y se despliega sobre una pendiente pronunciada desde la que se contempla la sierra del Montsant, el valle del Ebro y, cuando la visibilidad lo permite, los Pirineos.

Su nombre surgió de una reacción repetida. Quienes visitaban aquella parcela, amigos, familiares y profesionales del vino, terminaban pronunciando las mismas palabras: “Qué espectáculo”.

“Es una parcela con una verticalidad increíble. Es muy, muy bonita. Cuando la gente la veía decía: ‘Qué espectáculo, qué espectáculo’. El vino ya tenía nombre”.

En la copa, Sergio Otero encuentra un vino de carácter, pero alejado de cualquier pesadez.

“Es un vino con mucho cuero, fresco y sutil; muy elegante”.

Esa combinación entre profundidad y frescura es precisamente una de las singularidades de Espectacle. Aunque nace en una región mediterránea, la altitud y las noches frescas de La Figuera permiten que la garnacha madure lentamente y mantenga una acidez natural poco habitual en vinos procedentes de zonas cálidas.

vino
Espectacle, vino de la D.O.Montsant

Una garnacha nacida de un viñedo extremo

El corazón de Espectacle es una finca de aproximadamente tres hectáreas de garnacha tinta centenaria, plantada en un costero de inclinación vertiginosa. Algunas fichas técnicas sitúan en torno a dos hectáreas la superficie efectiva del viñedo, dentro de una finca cercana a las tres hectáreas.

Las plantas superan los cien años y hunden sus raíces en suelos principalmente arcilloso-calcáreos. La edad del viñedo, su bajo rendimiento, la altitud y el trabajo manual permiten obtener una uva de enorme concentración sin renunciar a la delicadeza.

Según explica Otero, la tierra no se labra de manera convencional y el trabajo busca intervenir lo mínimo posible en el equilibrio natural del viñedo. El proyecto aplica una viticultura respetuosa y una vendimia selectiva realizada manualmente.

  • Viñedo único: Espectacle procede de una única finca situada en un risco a más de 600 metros de altitud.
  • Cepas centenarias: Las plantas de garnacha tinta tienen más de cien años y crecen sobre suelos arcilloso-calcáreos.
  • Microclima: Las noches frescas de La Figuera favorecen una maduración lenta y ayudan a preservar una acidez natural excepcional.
  • Vendimia manual: La uva se recoge y selecciona cuidadosamente para conservar únicamente los racimos con la calidad necesaria.
  • Crianza singular: El vino fermenta y envejece durante aproximadamente 14 o 16 meses en una gran cuba de roble francés de grano fino y unos 40 hectolitros de capacidad.

La decisión de prescindir de barricas pequeñas resulta fundamental. No se busca que la madera domine ni que deje una huella demasiado evidente, sino acompañar la evolución de la garnacha y preservar el carácter del paisaje.

También su producción confirma el carácter excepcional del proyecto. No se elaboran 100.000 botellas, sino una cantidad muy inferior. Dependiendo de la cosecha, su producción suele situarse alrededor de las 5.000 o 6.000 botellas, lo que convierte cada añada en una elaboración especialmente limitada.

Un proyecto de amigos que no necesitó una bodega propia

El origen de Espectacle no está vinculado al modelo convencional de una bodega familiar con instalaciones propias. El punto de partida fue la fascinación compartida por una finca recóndita de La Figuera y por la capacidad de sus viejas garnachas para expresar el paisaje.

A comienzos de los años 2000, un grupo de amigos y reputados profesionales del vino quedó impactado por la inclinación del viñedo, su belleza y su potencial. De aquella impresión visual nació el propio nombre de Espectacle.

En el proyecto participaron René Barbier e Isabelle Meyer, vinculados a Clos Mogador; el enólogo Fernando Zamora; la técnica Marta Conde, y el especialista comercial Christopher Cannan.

Espectacle no dispuso inicialmente de unas instalaciones propias concebidas como bodega independiente. El vino se elaboró bajo un estricto cuidado en las instalaciones de las bodegas Laurona, manteniendo siempre el viñedo de La Figuera como verdadero centro del proyecto.

Tras varios años de planificación y trabajo, la primera añada que llegó al mercado fue la de 2004. Desde el comienzo obtuvo una recepción extraordinaria y aquella cosecha alcanzó los 99 puntos en The Wine Advocate.

Otras añadas volvieron a recibir puntuaciones muy elevadas, consolidando a Espectacle como uno de los vinos más reconocidos y buscados de la Denominación de Origen Montsant.

René Barbier y la revolución del Priorat

Detrás de Espectacle aparece la figura de René Barbier, uno de los grandes responsables del renacimiento contemporáneo del Priorat y creador de Clos Mogador.

Barbier fue uno de los viticultores que, junto con Álvaro Palacios, Carles Pastrana, Josep Lluís Pérez y Daphne Glorian, impulsaron una nueva mirada hacia los viñedos del Priorat. Su trabajo ayudó a situar una zona hasta entonces poco reconocida entre los grandes territorios vinícolas internacionales.

Para Álvaro Palacios, René Barbier fue además una referencia decisiva y una suerte de mentor en sus primeros pasos en la zona. Ambos forman parte de la generación que cambió la historia reciente del Priorat, aunque Espectacle pertenece inequívocamente a la vecina D.O. Montsant.

“René Barbier es un icono dentro del vino. Junto con Álvaro Palacios, fue una de las personas que empezó todo allí. Y Clos Mogador es una de las bodegas más reconocidas de la zona”.

La etiqueta que guarda la memoria de Isabelle Meyer

La historia emocional del vino también está presente en su imagen. La etiqueta original de Espectacle fue creada por Isabelle Meyer, esposa de René Barbier, artista, bailarina y responsable durante años de la identidad visual de los proyectos familiares.

Meyer entendía cada etiqueta como una obra capaz de contar la historia del vino y de las personas que lo elaboraban. Sus diseños formaron parte de la identidad de Clos Mogador y de otros proyectos creados por la familia.

Isabelle Meyer falleció en 2020, pero Espectacle conserva desde su primera cosecha aquel dibujo convertido en emblema.

“La etiqueta es la misma y nunca la han cambiado. La dibujó su mujer, que falleció. Es una pintura suya y me parece preciosa. Me gusta la historia, el vino, la calidad y, sobre todo, las personas que hay detrás”.

El cuadro original que sirvió para ilustrar la botella continúa estrechamente vinculado a la memoria del proyecto. En él se condensa la misma mezcla de paisaje, sensibilidad y amistad que dio origen al vino.

Si Espectacle fuera una canción…

Para Sergio Otero, este vino sonaría a “Tan joven y tan viejo”, de Joaquín Sabina.

La elección encaja con una garnacha nacida de cepas centenarias que, pese a su edad, mantiene una frescura sorprendente. Vieja por sus raíces, joven por su energía; profunda, sutil y llena de historias.

Y precisamente con Joaquín Sabina compartiría Sergio una botella de Espectacle.

“Beberla con el propio Joaquín Sabina sería increíble”.

La segunda opción estaría vinculada a otra de sus grandes pasiones: las motos.

“También me la habría tomado con Ángel Nieto. Sé que era un gran aficionado al vino y a mí me encantan las motos. Estoy seguro de que habría sido una conversación muy buena”.

El maridaje perfecto: chuletillas, brasas y la gente del pueblo

Espectacle puede acompañar numerosas elaboraciones, desde carnes rojas y platos de caza hasta quesos curados. Sin embargo, el maridaje que imagina Sergio Otero no responde únicamente a criterios técnicos.

Su elección tiene brasas, sencillez y amistad.

“Me lo bebería en muchas ocasiones, pero creo que con unas chuletillas a la brasa, junto a la gente de mi pueblo, sería un plan maravilloso. La frescura del vino encajaría perfectamente”.

Porque incluso un vino escaso, reconocido y buscado por coleccionistas encuentra su mejor sentido cuando se comparte. Espectacle puede hablar de viñas centenarias, añadas históricas, largas crianzas y puntuaciones extraordinarias, pero para Sergio Otero su verdadero valor sigue estando en la emoción del paisaje y en las personas que se sientan alrededor de la botella.

Cada vino encierra un relato, y lo seguimos descubriendo en Un Vino, Un Sumiller.

Espectacle por Sergio Otero: la garnacha del Montsant
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