Muere Marco Dipatrizi, el chef que cocinó para el Papa y encontró en Ibiza su hogar gastronómico
De los fogones del Vaticano a una cocina frente al Mediterráneo. Marco Dipatrizi recorrió un camino gastronómico poco convencional, marcado por la curiosidad, los viajes y una pasión por cocinar que comenzó en su infancia. El chef italiano, responsable de la cocina de The Boat House Ibiza y antiguo cocinero del Papa, ha fallecido, dejando una profunda tristeza entre quienes compartieron con él su vida y su profesión.
La noticia fue comunicada por el propio restaurante ibicenco a través de sus redes sociales, donde sus compañeros lo despidieron con un emotivo mensaje. Dipatrizi había participado desde los comienzos del proyecto y se había convertido en una figura fundamental de su identidad gastronómica.
El chef que cocinó para el Papa durante tres años en el Vaticano
Marco Dipatrizi nació en Terni, Italia, y descubrió muy pronto su vocación. A los 12 años ya preparaba platos en la cocina familiar y, con apenas 14, comenzó sus estudios de cocina. Aquella pasión temprana terminaría llevándolo a uno de los escenarios más singulares de su carrera: el Vaticano.
Según recoge su biografía oficial publicada por The Boat House Ibiza, durante tres años trabajó como chef ejecutivo al servicio del Papa en cenas oficiales y grandes acontecimientos.
Fue una de las etapas más destacadas de una trayectoria que también estuvo marcada por los viajes. Dipatrizi buscaba inspiración en los mercados locales, en los ingredientes desconocidos y en las recetas que descubría durante sus estancias en otros países.
Le interesaba especialmente comprender cómo cocinaban otras culturas y trasladar esas experiencias a sus propias elaboraciones. Esa curiosidad terminó definiendo una cocina muy personal, en la que podían convivir influencias mediterráneas, árabes y libanesas.
De Italia a Ibiza: una nueva vida en The Boat House
En 2010, Dipatrizi decidió cambiar de rumbo y trasladarse a Ibiza. Siete años después, una casualidad lo acercaría al proyecto que terminaría convirtiéndose en su hogar profesional.
Según relata el restaurante, a principios de 2017 descubrió un anuncio en el que The Boat House buscaba personal. Vivía cerca del establecimiento y decidió acercarse mientras paseaba a su perro. Aquella visita acabó dando comienzo a una colaboración que se prolongaría durante años.
En The Boat House Ibiza, situado en Cala de Sant Vicent, conectó con Jay, uno de los propietarios, con quien compartía una misma forma de entender la hostelería.
Su aportación fue mucho más allá de la elaboración de platos. Participó en la organización de la cocina y en el desarrollo de una carta que mezclaba productos locales con recetas e influencias de distintas partes del mundo.
El propio establecimiento lo describía como un inventor culinario, capaz de combinar sabores, técnicas y tradiciones diferentes para construir nuevas propuestas. La cocina árabe y libanesa ocupaba un lugar especial entre sus preferencias.
Su historia recuerda que la identidad de un restaurante también se construye alrededor de las personas que trabajan en él. Una dimensión humana que Excelencias Gourmet ha destacado al despedir a otros profesionales, como Carlos Río, cocinero y alma de Casa Ríos en Logroño, cuya vida estuvo estrechamente ligada a su establecimiento.
El adiós de Ibiza a un cocinero querido por su equipo
La despedida de The Boat House Ibiza ha puesto el acento en el carácter de Marco Dipatrizi, más allá de su trayectoria profesional.
Sus compañeros lo recuerdan como una persona alegre, generosa, siempre dispuesta a ayudar y profundamente implicada en el restaurante. En el comunicado compartido en redes sociales, el equipo quiso destacar su liderazgo y la pasión que transmitía en su trabajo diario.
«Te echaremos muchísimo de menos, chef. Te queremos siempre, tu equipo».
La noticia, recogida por el Periódico de Ibiza el 31 de octubre, ha generado numerosas muestras de pesar. Por el momento, no se han hecho públicos detalles confirmados sobre las causas de su fallecimiento.
Su pérdida se suma a otras despedidas recientes que han conmocionado al sector gastronómico, como la de Teresa Cordero, cocinera de Puerto Chico y referente de la gastronomía vallisoletana, o la de Bertrand Grébaut, chef y cofundador de Septime en París.
En el caso de Dipatrizi, queda una trayectoria que comenzó en una cocina familiar italiana, pasó por el Vaticano y encontró en Ibiza un lugar donde desarrollar una propuesta propia.
Marco Dipatrizi deja mucho más que una carta de restaurante. Deja los sabores que imaginó, los conocimientos que compartió y el recuerdo de quienes trabajaron a su lado. Porque hay cocineros cuya mayor huella no está únicamente en sus platos, sino también en las personas que tuvieron la oportunidad de conocerlos.