Durante la mayor parte de la evolución humana, encontrar fuentes concentradas de energía fue una ventaja decisiva para la supervivencia. Aunque hoy vivimos rodeados de alimentos abundantes y accesibles, nuestro cerebro sigue reaccionando con entusiasmo a algunos de ellos.
No hay sustancias extrañas en tu hamburguesa, pero sí una fórmula matemática diseñada para hackear tu sistema de recompensa. Así es como la industria del fast food rediseñó el sabor y la textura para potenciar el consumo.
Descubre qué es el glutamato monosódico, por qué genera adicción en la comida asiática y cuál es su papel en el sabor umami