Mira el tapón antes de tirarlo: estas pequeñas marcas revelan cómo se hizo tu espumoso

Mira el tapón antes de tirarlo: estas pequeñas marcas revelan cómo se hizo tu espumoso

Estrella, rectángulo, círculo o triángulo: algunos tapones de espumosos esconden pistas sobre cómo se elaboraron sus burbujas.
Cuatro tapones de vino espumoso con símbolos de estrella, rectángulo, círculo y triángulo, junto a copas de espumoso y una botella al fondo.
Qué significan los símbolos de los tapones de Cava y otros vinos espumosos
Monday, October 26, 2026 - 20:00

Normalmente, cuando abrimos una botella de espumoso miramos la espuma, escuchamos el descorche y servimos las copas. El tapón acaba casi inmediatamente sobre la mesa o en la basura.

Pero merece la pena darle la vuelta.

En la base de algunos tapones de corcho pueden aparecer pequeños símbolos utilizados tradicionalmente para identificar distintos sistemas de elaboración. No indican por sí solos que un vino sea mejor o peor, pero sí ayudan a entender de dónde proceden sus burbujas.

Y aquí conviene hacer una precisión: no todos los espumosos del mundo utilizan esta simbología ni debe confundirse con las menciones de crianza, origen o calidad que aparecen en la etiqueta.

Estrella, rectángulo, círculo y triángulo: qué significa cada símbolo

Estrella de cuatro puntas: método tradicional.
Es probablemente la marca más conocida. Indica que la segunda fermentación se ha realizado en la misma botella que llega al consumidor.

Es el sistema empleado obligatoriamente en el Cava. El Consejo Regulador explica que la estrella de cuatro puntas funciona como una marca de autenticidad del método tradicional: el vino realiza la segunda fermentación, la crianza y el posterior degüelle en botella. 

En Excelencias Gourmet ya repasó los distintos estilos de vinos espumosos y cómo el método, la crianza y el origen condicionan profundamente el resultado final.

Rectángulo: fermentación en botella mediante un procedimiento diferente al tradicional completo.
Tradicionalmente se ha utilizado para identificar espumosos cuya segunda fermentación se produce en botella pero que no completan en esa misma botella todas las fases propias del método tradicional, como el removido y el degüelle.

Por eso, no debe confundirse con el método Charmat. El rectángulo habla de fermentación en botella, aunque mediante un proceso distinto al del Cava tradicional.

Círculo o circunferencia: método Granvás o Charmat.
Aquí la segunda fermentación no se produce botella por botella, sino dentro de grandes depósitos presurizados. Una vez generada la burbuja, el vino se filtra y se embotella manteniendo la presión.

Es un método especialmente adecuado para espumosos en los que se busca preservar la fruta, la frescura y los aromas primarios. En nuestro artículo sobre los pet-nat explicamos precisamente las diferencias entre método ancestral, tradicional y Charmat.

Triángulo: vino gasificado.
En este caso, el dióxido de carbono no procede de una segunda fermentación destinada a producir la burbuja, sino que se incorpora al vino.

Es la diferencia fundamental entre un espumoso cuya efervescencia nace de la fermentación y un vino al que se le ha añadido gas carbónico.

¿La estrella significa que el vino es mejor?

No necesariamente.

El símbolo explica sobre todo cómo se ha producido la burbuja. La calidad final depende de muchos otros factores: la uva, el viñedo, el vino base, el tiempo de crianza, el trabajo sobre lías, el equilibrio y, por supuesto, la propia denominación.

En el caso del Cava, por ejemplo, las diferencias de calidad y envejecimiento se reconocen actualmente mediante categorías como Cava de Guarda, Reserva, Gran Reserva o Paraje Calificado, cada una con sus propios requisitos. 

Por eso, una estrella no debe interpretarse simplemente como “mejor vino”, sino como una pista técnica: esa botella ha seguido el método tradicional.

Algo parecido sucede con el propio corcho. En Excelencias Gourmet ya contamos que no todos los tapones son iguales y que los diseñados para Champagne y otros espumosos deben soportar una presión muy superior a la de un vino tranquilo.

La próxima vez que brindes, dale la vuelta al corcho

El mundo del vino está lleno de pequeños códigos: el color de una cápsula, una palabra en la etiqueta, el tamaño de una botella o incluso una diminuta figura grabada en un tapón.

La próxima vez que descorches un espumoso, antes de olvidar el corcho sobre la mesa, mira su base.

Puede que una estrella, un círculo o un triángulo te cuenten cómo llegaron esas burbujas hasta tu copa.

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