La avellana quiere recuperar su sitio: el fruto seco que vuelve a desafiar al pistacho

La avellana quiere recuperar su sitio: el fruto seco que vuelve a desafiar al pistacho

La avellana recupera terreno en pastelería, chocolate y alta cocina. Reus, el tostado y su versatilidad explican por qué vuelve a ser protagonista.
Avellanas enteras y peladas sobre una mesa de madera, junto a sus cáscaras y hojas verdes, representando el fruto seco en plena temporada.
Avellana: el fruto seco que vuelve a ganar protagonismo en gastronomía
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Monday, November 2, 2026 - 20:00

La avellana nunca desapareció. Estaba en los bombones, en las tabletas de chocolate, en la gianduja, en los pralinés, en tartas, helados y cremas untables. Lo que sí ocurrió es que durante los últimos años quedó visualmente eclipsada por el pistacho, convertido en uno de los ingredientes más omnipresentes de la pastelería contemporánea.

Ahora vuelve a ganar terreno. Y lo hace sin necesidad de teñir escaparates de verde.

Su sabor tostado, ligeramente dulce y profundo permite trabajarla entera, picada, en pasta, harina, crema, aceite o praliné. Es uno de esos productos capaces de funcionar tanto en un postre como en una salsa, una ensalada o incluso junto a carnes, quesos y verduras.

Mucho más que chocolate con avellanas

La asociación entre avellana y chocolate es inevitable, especialmente por el desarrollo de la gianduja en el Piamonte italiano y, más tarde, por la expansión mundial de las cremas de cacao y avellanas.

En Excelencias Gourmet ya repasó cómo la escasez de cacao ayudó a convertir la avellana en protagonista de la futura Nutella: el fruto seco permitía reducir la cantidad de cacao sin renunciar a una textura cremosa y un sabor intenso.

Pero reducirla a ese matrimonio sería quedarse corto. En cocina contemporánea aparece en mantequillas de frutos secos, rellenos, helados, cremas de pastelería, granolas, tartas, salsas y platos salados. Su grasa natural ayuda además a conseguir texturas untuosas y una sensación muy persistente en boca.

Y quizá ese sea parte de su atractivo actual: frente a otros ingredientes que se han convertido en tendencia por su color, la avellana juega más con el sabor, el tostado y la textura.

Reus, uno de los grandes nombres de la avellana española

España cuenta además con una avellana estrechamente ligada al territorio. La DOP Avellana de Reus ampara producción en distintas comarcas de Tarragona, entre ellas Baix Camp, Alt Camp, Priorat, Tarragonès, Conca de Barberà y Terra Alta.

La Generalitat de Catalunya señala que la denominación cuenta actualmente con cerca de 1.500 productores registrados, mientras que las variedades autóctonas Negret y Pauetet continúan teniendo un peso decisivo en el cultivo catalán. 

La Negret es precisamente una de las variedades más vinculadas a la DOP. Su tamaño puede ser pequeño, pero destaca por su intensidad aromática y por una textura que funciona especialmente bien después del tostado.

Ese origen cobra cada vez más valor en una gastronomía que vuelve a mirar hacia productos reconocibles, variedades locales y cadenas de producción más cortas.

¿Estamos ante el relevo del pistacho?

No exactamente. El pistacho sigue viviendo un momento de enorme popularidad y en Excelencias Gourmet hemos seguido de cerca su expansión en bebidas, dulces y nuevas tendencias.

Pero la avellana tiene algo que juega a su favor: no necesita reinventarse demasiado. Ya forma parte de la cultura pastelera europea, del chocolate y de muchas cocinas tradicionales. Lo que está cambiando es la forma de presentarla.

Menos ingrediente secundario y más protagonista. Más avellana visible, más pasta pura, más pralinés intensos y más interés por su procedencia.

Incluso la alta gastronomía sigue recurriendo a ella. En la gala de los Soles Repsol 2026, por ejemplo, una de las propuestas de Tarragona combinó chocolate Valrhona con avellana del Baix Camp, un ejemplo claro de cómo territorio y pastelería pueden encontrarse en un mismo plato.

Quizá la avellana nunca se fue. Simplemente estaba esperando a que dejáramos de verla solo como el ingrediente que acompaña al chocolate.

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