Aunque no es un concepto nuevo, la real food sigue rondando el imaginario de los foodies -ahora realfooders- tanto como los motores de búsqueda. Lo que en español, podría traducirse como comida real, deviene una tendencia extendida que encabeza las guías alimentarias saludables. Para muchos, llega incluso a entenderse como un estilo de vida cuya filosofía busca evitar al máximo el consumo de los ultraprocesados.
¿Qué es la real food ?
Como lo adelantábamos. La real food consiste en un modo de alimentación que privilegia los alimentos naturales, no procesados, frescos y de calidad. En España este movimiento comenzó con el nutricionista Carlos Ríos quien negaba que los ultraprocesados que dominan la dieta occidental fueran comida como tal.
En su lugar los catalogaba como productos industriales con escaso valor nutricional y efectos negativos para la salud. Así, para él, refrescos, bollería, snacks, cereales azucarados o platos preparados serían comida irreal.
Sus argumentos se asientan sobre clasificaciones como la NOVA y en estudios de salud pública que relacionan el consumo habitual de ultraprocesados con problemas metabólicos, cardiovasculares y de obesidad.
¿Cuáles son los alimentos de la real food
La comida real engloba alimentos que provienen directa o casi directamente de la naturaleza. De ahí que se privilegien:
- Frutas
- Verduras
- Hortalizas
- Legumbres
- Frutos secos
- Semillas
- Huevos
- Pescado
- Carne fresca
- Cereales integrales
- Aceites sin refinar
- Lácteos de calidad
No obstante, también existen los llamados “buenos procesados”: alimentos reales cuyo procesamiento no empeora —o apenas altera— la calidad nutricional. Son los casos del aceite de oliva virgen extra, las legumbres en conserva, el pescado en lata, el yogur natural o el pan 100 % integral.
Ahora bien, ¿qué no se debe comer para la real food? Hablaríamos entonces de todas las sustancias refinadas, aditivos, azúcares y grasas de baja calidad, diseñados para ser hiperpalatables y listos para consumir.
¿Cómo identificar real food en el supermercado?
Muchas veces los lineales del supermercado son el verdadero campo de batalla del la real fooding. Aunque herramientas como el Nutri-Score pueden servir de orientación rápida, nunca deben ser el único criterio, ya que algunas veces ciertos alimentos saludables pueden salir penalizados por su contenido graso natural.
La clave está en leer la lista de ingredientes y para ello el mejor tip es: cuanto más corta y comprensible, mejor. Ante la presencia de azúcares añadidos, aceites refinados, aromas o aditivos, conviene dejarlos pasar.
A fin de cuentas, la real food no es más que el deber ser de la alimentación saludable, pero contado como fenómeno cultural y mediatizado, que coquetea con el marketing.