Donde antes veíamos entretenimiento, hoy deberíamos ver riesgo, porque las tradiciones evolucionan acorde a los tiempos. Porque cuando se sobrepasa el límite de la seguridad, el espectáculo deja de serlo y se convierte en frivolidad.
En apenas dos meses, Madrid ha visto cerrar varios restaurantes emblemáticos. Analizamos las causas: saturación, exigencia del cliente gourmet, costes y nuevos hábitos