<p>Pons es el legado de una familia que después de cuatro generaciones expresa su espíritu mediterráneo a través de la pasión por su tierra, sus olivos y en la maestría de la elaboración de sus aceites de oliva. Así pudieron constatarlo los asistentes a la I Feria de Alimentos de Cuba, organizada por el recinto ferial Pabexpo y Fira Barcelona Internacional, que se celebró en La Habana del 5 al 7 de julio. </p>
El espíritu mediterráneo de Pons
Monday, July 11, 2016 - 00:32
Pons es el legado de una familia que después de cuatro generaciones expresa su espíritu mediterráneo a través de la pasión por su tierra, sus olivos y en la maestría de la elaboración de sus aceites de oliva. Así pudieron constatarlo los asistentes a la I Feria de Alimentos de Cuba, organizada por el recinto ferial Pabexpo y Fira Barcelona Internacional, que se celebró en La Habana del 5 al 7 de julio.
Desde el año 1945 la familia Pons desarrolla el cultivo de la aceituna, una tradición que perdura generación tras generación, y que ha recibido reconocimiento de más de 100 países en cinco continentes. Tradición, calidad, investigación y tecnología marcan cada uno de los pasos hacia la excelencia de esta empresa, ubica en Llaida, corazón de la producción catalana de aceite de oliva.
Su gama de aceites incluye: Reserva de la Familia (clásico, cosecha temprana y orgánico), Primum Oleum, Infusionados (albahaca, orégano, romero, ajo, guindilla, boletus, limón, pimienta negra, pimentón dulce ahumado, trufa negra y blanca), infusionados con tabasco, cítricos (limón, mandarina y naranja), Virgen Extra para niños y Selección Familiar (tradicional, ecológico, arbequina, hojiblanca, picual, clásico, pepita de uva). Además, producen vinagres (balsámico, blanco y agridulce) y vinos.
El vino español consolida su presencia en Filipinas gracias a su versatilidad, frescura y capacidad para adaptarse a los paladares asiáticos. Garnachas, godellos y tintos ligeros encuentran su espacio en una gastronomía cada vez más consciente, saludable y global.
El mulsum fue el vino con miel que bebían los romanos: más dulce, digestivo y especiado que el vino actual. Una bebida de lujo usada como aperitivo y remedio medicinal, cuya receta histórica permite recrear hoy uno de los sabores más sorprendentes de la Antigua Roma.
El vino de Oporto nació de una guerra entre Inglaterra y Francia en el siglo XVII. Para resistir los largos viajes por mar desde Portugal, se fortificó con brandy, dando origen a uno de los vinos más singulares y emblemáticos de Europa.
El vino raboso es una de las variedades más antiguas y singulares del Véneto italiano. De acidez marcada y carácter rústico, ha pasado de ser un vino popular a conquistar las cartas de los grandes restaurantes gracias a su identidad, historia y capacidad de envejecimiento.