<p>Degustar un buen Habano tiene su mística, sus encantos. Requiere técnica, prestancia y sapiencia para disfrutar a plenitud. Elementos que, combinados, le confieren al fumador cierto aire de exclusividad y glamour. </p>
Fumada perfecta: la ceniza más larga
Saturday, March 5, 2016 - 22:23
Degustar un buen Habano tiene su mística, sus encantos. Requiere técnica, prestancia y sapiencia para disfrutar a plenitud. Elementos que, combinados, le confieren al fumador cierto aire de exclusividad y glamour.
Pero lograr una ceniza larga y consistente está catalogado como una proeza reservada solo para expertos en las artes de los mejores puros Premium del mundo. Por ello la expectativa en la tercera edición de la Fumada Perfecta.
Por ello el revuelo de cámaras y curiosos para admirar a los competidores que hicieron de un Ramón Allones Gigantes su razón de ser durante el XVIII Festival del Habano.
Un habano se elabora con cinco tipos de hojas de tabaco cultivadas en Cuba. Tres forman la tripa, volado, seco y ligero, responsables del aroma, el sabor y la combustión. El capote da estructura y la capa, fina y elástica, culmina la perfección del puro.
No todos los puros se disfrutan igual. Elegir el puro adecuado según el momento, iniciación, sobremesa, evento social, celebración o disfrute personal, transforma la experiencia. El error no es el puro, es fumarlo fuera de su contexto.
El Habano es un producto vivo cuya conservación exige control absoluto de humedad, temperatura y ventilación. Desde el uso de humidores de caoba hasta el concepto técnico del Maturing Room, este artículo explica por qué la maduración correcta del cigarro cubano es clave para preservar su aroma, textura y placer de fumada.
Establecer un «matrimonio» o «maridaje» siempre ha resultado complicado, toda vez que relacionar gustos y percepciones es altamente difícil, y lo es quizás mucho más sí la vedette del tema es el habano, combinado con el café y los espirituosos.